Algo pasa con Mastantuono
Diversos personajes que se han cruzado en la vida del talento argentino desgranan en AS sus virtudes y cuáles pueden haber sido sus problemas hasta el momento en el club blanco.


La fe consiste en creer sin haber visto, en admitir una supuesta verdad como cierta sin pruebas. Ese es el dogma que parte del madridismo pretende seguir aplicando con Franco Mastantuono, que continúa sumando desilusiones, la última de ellas su primera expulsión en la Liga, ante el Getafe. Esa esperanza basada en fogonazos geniales y esporádicas apariencias estelares al otro lado del Atlántico suponen un asidero de optimismo sobre la figura de un jugador que llegó con la vitola de prodigio y cuya revelación definitiva se está demorando más de lo previsto. Los fieles que sí han contemplado sus “milagros” en Argentina animan a los escépticos a mantener la convicción de que su figura acabará emergiendo más pronto que tarde.
Las estadísticas del diamante que costó 63 millones (cifra oficial desvelada por River Plate) demuestran que todavía se encuentra en fase de rodaje por la pista, cogiendo velocidad, pero aún sin comenzar a despegar. El dorsal 30 del Real Madrid ha disputado un total de 1.219 minutos repartidos en 25 partidos (15 como titular), ha marcado tres goles (al Levante, al Albacete y al Mónaco), generando un promedio de un tanto cada 406 minutos, no se ha estrenado en el apartado de asistencias y ha recibido cuatro tarjetas amarillas más la roja directa que le mostró Muñiz Ruiz. En los últimos diez partidos sólo ha estado sobre el verde 51 minutos y no ha tenido presencia ni en el trascendental duelo del Etihad ni en el derbi. Su rendimiento dista bastante de ser el esperado, pero la hoja de ruta trazada para su integración permanece intacta, el período de adaptación sigue su curso y el cóctel de edad más calidad mantiene el listón de las expectativas a un nivel muy elevado a pesar de todo. Entretanto, su cohorte de adeptos le sigue avalando sin fisuras y le auguran un futuro muy prometedor.

“Que nadie se desespere”
Daniel Brizuela, acreditado ojeador argentino, viajó en 2016 hasta Azul, localidad a 300 kilómetros de Buenos Aires, para observar a un chico de nueve años del que le habían hablado maravillas. Su instinto no falló. “Hay demasiada prisa por acelerar los plazos, pero que nadie se desespere. Es muy importante cumplir los procesos. Franco recién estaba tomando vuelo en River cuando fue contratado por el Madrid, se marchó a Europa y el desarraigo es un factor importante. Habría sido una buena decisión dejarlo madurar aquí un año más o incluso dos porque llevarlo tan pronto puede hacer que el camino final sea más largo. Es el mismo caso que Echeverri. Ambos son élite pura y jugarán muchos años en la selección argentina. Es necesaria una planificación adecuada para que el crecimiento sea constante. Franco es un jugador sensacional, de máximo rango, muy inteligente y con una enorme personalidad. En un futuro será el jugador que el Madrid compró y cumplirá las expectativas. No tengo dudas sobre eso, pero es algo que lleva tiempo y se necesita paciencia”, vaticina el captador de talentos.
“Cuestión de darle tiempo”
Hermes Desio llegó a España en 1994, con 24 años y pasó nueve temporadas jugando en el Celta, el Salamanca y el Alavés. Tuvo un breve paso como director deportivo del fútbol formativo de River Plate en el que coincidió fugazmente con Mastantuono porque el joven talento ya estaba incorporado a la dinámica del primer equipo: “Le queda mucho camino por recorrer. Jugar y destacar en River con 17 años es muy difícil y eso ya es un aval para confiar en él. Si hay algo en lo que siempre destacó fue su mentalidad. Eso le hace distinto a otros futbolistas. Es cuestión de darle tiempo para que crezca. Tiene muchísima calidad para mostrar y lo hará. Cuando se acomode ofrecerá su gran repertorio. En River ya vimos una parte de lo que puede llegar a ser y aunque el Madrid es un club gigante creo que Mastantuono acabará demostrando lo bueno que es”.
Grandes leyendas de la selección albiceleste también están de su lado. Di María dejó clara su opinión hace unas semanas en AS: “Tiene más calidad que yo, mejor regate y toda la carrera por delante. Va a crecer muchísimo”. Javier Saviola, otro pibe que llegó jovencísimo de River a España, camina por la misma senda valorativa: “Su explosión llegará próximamente, no tengo dudas. Tengo fe en que dará mucho a su equipo. En los siguientes meses o en la próxima temporada llegará ese salto y los que esperan que su fútbol brille lo podrán ver”, augura el ex de Real Madrid y Barcelona.
“Necesita estabilidad”
Eduardo Chavo Anzarda es uno de los cuatro futbolistas que realizaron de forma directa el trayecto River-Real Madrid, sin escalas. Los otros fueron Gonzalo Higuaín, Oscar Pinino Más y el propio Mastantuono. El antiguo atacante, que llegó a España en 1971, participa de la ola de esperanza sobre el porvenir de su compatriota: “El Madrid realizó una gran inversión en una joya emergente y estoy convencido de que no se ha equivocado. Muchos piensan que su rendimiento está muy lejos del previsto, pero hay que tener en cuenta su edad, su acoplamiento y que necesita saber cuál es su posición ideal en la cancha, si por fuera o por dentro. El nivel de exigencia del Madrid y del fútbol europeo es altísimo y los grandes cambios no cristalizan de la noche a la mañana. Apuesto por un porvenir brillante para él porque tiene calidad, personalidad y ambición. Le avalan su buena técnica y su cabeza. Necesita estabilidad para crecer, pero irá agarrando experiencia entrenando con compañeros de categoría mundial y disputando partidos para alcanzar el status que por su categoría merece”.
“Mentalmente es fuerte”
Si alguien conoce bien al joven talento de Azul, ése es Gabriel Orlando Rodríguez, director de las divisiones inferiores del Millonario. Después de ayudar a forjar estrellas como Julián Alvarez, Enzo Fernández, Hernán Crespo, Exequiel Palacios y Claudio Echeverri, dio el visto bueno para la incorporación de Mastantuono con 12 años y supervisó desde primera línea toda su evolución posterior. “Franco llegó con una expectación inusitada a Madrid tanto por su edad como por su desarrollo vertiginoso en River y un club de la magnitud del Real requiere un proceso que a veces puede resultar complejo. Ayuda a su favor que mentalmente es fuerte y estoy seguro que explotará como gran talento. Es inteligente, sensato, tiene autoestima, sabe leer el juego, es buen pasador, generador de peligro y posee llegada a gol. Sólo necesita tiempo, pero llegará donde se proponga”, presagia el forjador de estrellas.
“Se fue antes de tiempo”
Diego Borinsky es un influyente periodista muy ligado al universo River. Ejerció durante 25 años en El Gráfico y es el autor de los libros biográficos de Marcelo Gallardo, Matías Almeyda y Lionel Scaloni. Controla al detalle todo lo que ocurre en torno a la Franja Roja y el Monumental y ha visto evolucionar al joven portento de Azul: “Mastantuono se fue antes de tiempo. Tuvo que quedarse más en River para llegar más formado a Europa. Además, ha aterrizado en un momento convulso en el que ha habido un cambio de técnico, la situación deportiva ha sufrido altibajos y ha sufrido pubalgia. No es el contexto idóneo para una rápida adaptación y brillar pronto, pero es un excepcional futbolista, de eso no hay duda”, sentencia el escritor bonaerense, también licenciado en Ciencias Biológicas.
Noticias relacionadas
Entretanto, el jugador, con un entorno familiar y profesional que lo arropa y lo cuida, mantiene los pies en el suelo y la cabeza fría. Hace poco asumió su tesitura con madurez: “Ni soy Messi ni la peor compra del Real Madrid. Las críticas, si no son con mala intención, las entiendo y trabajo para poder ofrecer mi mejor versión”.
El tiempo es un arma de doble filo para él. Por un lado, tiene margen de sobra para eclosionar como estrella porque su jerarquía es indiscutible, su primer contrato de blanco finaliza en 2031 y la confianza del club no ha disminuido ni un ápice. Sin embargo, el joven alberga la gran ilusión de estar en el Mundial con la actual campeona del mundo y su vigente situación de indefinición no es un argumento a su favor a pesar del crédito que Scaloni ha depositado en él, convocándolo para los siguientes dos amistosos. La pelota está en su tejado.






Rellene su nombre y apellidos para comentar