Licencia para triturar
Festín del filial blanco, que ya es tercero. Ciria, Jacobo, Palacios y Fortuny (doblete), goleadores. El Ferrol se desangra. Recital en nombre de Yáñez.


No son niños, son gigantes, que diría Sancho. Ya no. El equipo más joven de Primera RFEF se ha hecho mayor. En el mejor momento. Y ahora es un Castilla que, de repente, es un ciclón. Una apisonadora que se ha convertido en la pesadilla de Galicia. Que ha triturado al Lugo (0-4), al Celta Fortuna (5-1) y al Racing Ferrol (0-5) en 27 días. Tres victorias en cinco partidos que cambian la dirección del viento. De ver cómo soplaba de cara en lucha por no ver volar la zona noble a hacerlo de cola. Hasta ser un vendaval. Es La Fábrica.. de goles (junto al Tenerife, equipo más realizador del grupo). Tras vivir un sueño en el Teatro de Mánchester, A Malata demuestra que este Castilla es todo realidad.
Un grupo que López de Lerma dirige a ritmo de rock and roll. Que prefiere acelerar que atemperar. Más que tocar, llegar. Defender arriba para, en el área, morder. Y con confianza todo fluye más fácil. Porque el talento de los talentos era y es enorme. Pero donde antes la moneda caía de canto, ahora es cara. Y la cara de este nuevo festival es la de Jacobo Ortega. En sus últimos cinco partidos, cinco tantos. El último, en Ferrol. Pero su primera acción fue una asistencia, porque estuvo desatado. Cocinó y ejecutó.
Venía de hacer doblete y asistió a Ciria, un fichaje que convierte en gol casi todo lo que toca, para abrir la lata. Después Jacobo marcaría el suyo, con una maniobra de postal. Como la de Palacios. Un jugador indescifrable. Es mediapunta, comenzó como centrocampista y define como un killer. Un futbolista de otra categoría que, tras desarticular a la zaga del Racing, marcó su 13º del curso (pichichi del filial). Y corrió a por una elástica de su amigo Yáñez. En la víspera calentó, pero no jugó ante el Girona. No pudo dedicarle sus minutos a su mayor fan, su abuelo, que le mirará a partir de ahora desde el cielo (por eso, al contrario que Fortea y Manuel Ángel, no hizo el viaje desde el primer equipo). Pero sus compañeros sí le dedicaron la victoria. Un recital en el nombre de Dani. Desde la distancia celebró y agradeció.
‘All in’ para soñar en plata
Y ya con los locales entregados, el broche. El fin de la fiesta... o de la pesadilla, según a quien pregunten. Antes del descanso, Fortuny cantó póker y tras él, repóker. Llevaba dos esta temporada y cayeron dos de golpe. Un doblete para amedrentar a la categoría. Por el camino, un par de paradones de Sergio Mestre, que recuerda que con Fran González con el primer equipo, el filial tiene guardián. Y defensa, porque Joan y Valdepeñas fueron una muralla imposible de superar. Un baile coral.
Para sellar un manotazo que es declaración de intenciones. Para dejar claro que el Castilla va con todo, que hace ‘all in’ rumbo al playoff. Mientras el Racing Ferrol, transparente a pesar de ser aspirante a todo, se desangra (dos puntos de los últimos 15), La Fábrica ya es tercera. El Castilla de López de Lerma se hace mayor. Si en otras ocasiones hubo relajación en ventaja, en A Malata hubo ambición. Evitar el sustos manteniendo la tensión. Amenazando para evitar amenazar. Los ingredientes de un recital. Licencia para soñar, licencia para aspirar, licencia para triturar.
Clasificación

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