Thiago, caos y Fran González, ‘in that order’
La varita del 27 alumbró el triunfo del Castilla. Los goles, de Palacios y David Jiménez, para anular el tanto de Sabin Merino. Fran, providencial. El filial acabó con 9 tras dos rojas polémicas.


Un mago y un muro. Thiago Pitarch y Fran González. Esas son las letras del triunfo del Castilla. El octavo. Ellos son los protagonistas. Un centrocampista con colmillos y varita. Que cocinó un tanto de Palacios y uno de David Jiménez. Un portero con planta y reflejos. Que voló sobre la bocina hasta el hogar de las arañas. Fueron la cordura dentro de la locura. Dentro de un encuentro de tensiómetro. De pulsaciones por las nubes. Tantas que Mesonero y Leiva fueron expulsados, en dos decisiones polémicas. Pero, entre tanto desconcierto, dos reyes. Thiago y Fran, los reyes en el caos.
Dos futbolistas ‘nivel Real Madrid’. Es lo que sale de Valdebebas. Es lo que muestran. Lo que mostraron. Los cocineros de una victoria capital para Arbeloa. Porque el míster quería reacción tras Salamanca. Y la buscó con dos sorpresas en el once. Arriba, Álvaro Ginés, el héroe ante el Cacereño. En lugar de Manuel Ángel (último de sus tres partidos de sanción), Cristian David. Para tener una referencia en punta, para añadir músculo a la medular. Pero todo comenzó sobresaltado.

Los primeros 20 segundos fueron el resumen del resto. Falta de entendimiento entre Valdepeñas, Joan y Fran y casi hay drama. Locura. Aunque el Castilla, tras esquivar la bala, salió mordiendo, mandón. Buscando las bandas. La izquierda, donde Thiago aparecía como constructor y Manu Serrano como llegador. La derecha, con Yáñez como percutor. Pero no había control. Un vaivén de ocasiones donde Fran evitó el tanto de Galarza y Palacios chutó desviado tras el primer caracoleo de Pitarch. El aperitivo a todo lo demás.
Con el Baraka al alza y el Castilla en bajón, apareció el talento. El de Thiago, con un eslalon diferencial. En tierra hostil encontró a Ginés, se apoyó en él y este asistió a Palacios. Ahí, el 10, no falló. Con el interior, al palo largo. Con la sencillez de quien hace sencillo lo complicado. Y eso es lo más difícil. Sin Rachad, el artificiero es él. Y ya lleva seis zarpazos. Pichichi blanco.
El talento no caduca
Tras el momento Palacios, el descanso. Y tras él, jarro de agua congelada. Un reinicio donde parecían asentarse los de Arbeloa... hasta que celebraron los de De la Sota. Tras una jugada de videojuego de Albizua y una definición de postín de Sabin Merino. Había entrado por San Bartolomé, lesionado en el primer tiempo. Por el máximo goleador de los vizcaíno. Merino, que llegó a debutar en el Europa con el Athletic cuando la joya era él, brilló entre promesas. Recorte y a la jaula. El talento nunca caduca.
Ni el Castilla regatea el sufrimiento y Fran evitó el segundo de Sabin, el segundo del Barakaldo. Evitó la remontada y a partir de ahí se reconstruyó el filial. Tocó remar. Sin demasiada claridad. Con más manejo que colmillo. Pero los chicos de Arbeloa remaron, e insistieron. Y el míster buscó nuevos bríos con Mesonero y Leiva, que aportaron frescura. Pero quien tenía las ideas clara es un chico de Fuenlabrada que conquistó a Xabi Alonso en pretemporada.
Thiago Pitarch apareció entre líneas, asumiendo galones en campo rival más allá de sus tareas de construcción. Ahí, levantó el periscopio, filtró un pase estupendo y David Jiménez le quitó el envoltorio. David, un lateral con alma de atacante. Se plantó ante Ispizua y la cruzó. El 2-1. La mecha del caos.
Dos rojas
Porque ahí se dispararon las pulsaciones. Arbeloa pidió un penalti a Palacios pero el colegiado, tras consulta al FVS, se lo negó. Y después se echó las manos a la cabeza cuando, de nuevo tras pasar por el monitor, De Santisteban Adame mantenía la roja a Mesonero. El centrocampista llegó tarde y arrolló a Pedernales. Polémica, pero se quedaba con diez el Castilla. Y poco después, con nueve. Porque Leiva también puso rumbo al vestuario por una acción discutible con un rival.
Y Fran
Y entre toda la polémica, Fran González. Con varias paradas salvadoras. Las hizo durante el partido, se volvió gigante en el descuento. Especialmente con un vuelo ante una chilena de Eric. Prometía ser el gol del año, terminó siendo la parada de la jornada. Capital para mantener al Castilla en el Olimpo. Como mínimo, despertarán quintos, en playoff, el lunes. Como máximo, segundos. Dependerá de otros. Pero lo que dependió de ellos, lo hicieron. Gracias a Thiago y Fran, los reyes en el caos.

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