Pipi Nakai: “En Japón jugaba en tierra y el Madrid era Disneyland”
“Al verme en las noticias me di cuenta del ‘boom’...”. Así recuerda Pipi su aterrizaje. “Una locura” que duró 11 años, para perseguir ahora la élite desde el filial del Leganés.


En un equipo donde pasar estaba prohibido, destacaba él. Un niño de ocho años que llevaba un kiki y que se “iba de todos”. Hablamos de Takuhiro Nakai. De Pipi, como todos le llaman, y le llamaban ya en aquella época. Jugaba en campos de tierra y tenía que llevarse su propio balón para cambiarse las botas sobre él, porque en el Azul Shiga no tenían ni vestuarios. Hasta que, de repente, llegó Disneyland. En un clínic, entre más de 100 chicos, el MVP fue Pipi. Y el Madrid le abrió las puertas. Primer japonés en la historia del club. “Al verme en las noticias me di cuenta de la dimensión...”.
“Una locura” que duró once años. De los 10 a los 21. De decir “sí, sí” a todo, “porque no entendía nada”, a preferir el jamón al sushi. Compartió ensayos con su ídolo Kroos, jugó en el Castilla y ahora persigue la élite desde el Leganés B. Once años perteneciendo al Madrid. Como una de las joyas más mediáticas de La Fábrica. Algo que Pipi, como le bautizó su madre a los dos años (“porque lloraba mucho”), llevó con naturalidad. Con la misma que repasa su vida, sonrisa a sonrisa, en la redacción de AS. Del ayer al mañana, sin escalas.

Buceemos en el baúl. ¿Cómo recuerda sus primeras patadas a un balón?
Pues empecé a jugar al fútbol porque somos cuatro hermanos. Tengo uno mayor, una hermana, otro hermano más... y yo soy el más pequeño. Mis hermanos jugaban y siempre había por casa tres o cuatro balones. Mi madre dice que cuando tenía un año ya estaba dando patadas al balón.
¿Tenía algún jugador de referencia?
¡Takashi Inui! Que estuvo en el Eibar.
¿Pudo conocerlo después en persona?
Sí, me llevo muy bien con él. Vivimos en la misma ciudad. Somos los dos de Shiga. Un día fui a ver un partido suyo y ahí nos conocimos.
¿Y a nivel internacional? Algún póster habría en la habitación...
¡Toni Kroos! Toni es mi ídolo. Él y Modric son mis referentes.
¿En qué momento se dio cuenta de que el fútbol era lo suyo?
Creo que a los seis o siete años. Al principio, cuando tenías una hora y media de entreno, una hora la pasabas jugando al pilla-pilla y media hora al fútbol (ríe). Hasta los cinco años estuve así todos los días; me gustaba más jugar con mis amigos que al fútbol. Aunque obviamente me gustaba.
“De pequeño jugaba en un equipo donde no la podías pasar y en los torneos me iba de todos. Con 10 años, llegó la oportunidad del Madrid”
Pipi Nakai, en AS
¿Destacaba mucho? ¿Era el típico al que no se la podían quitar?
Creo que sí. De pequeño tenía una coleta, un kiki, y además estaba en un equipo donde se prohibía pasar el balón. Te la tenías que jugar tú, hasta el portero. Hasta los ocho años fue así. En los torneos me iba de todos, y con diez llegó la oportunidad del Real Madrid.
¿Cómo fue?
Mi padre tenía un amigo que organizaba clínics. Y en uno del Madrid, con muchos niños japoneses, me invitaron. Había más de 100 chicos y fui elegido MVP. Me llevaron a entrenar con el Madrid, me dieron la oportunidad, y ahí me cogieron.
Fue un boom mediático, sobre todo en Japón.
Salían muchas noticias, pero yo solo quería jugar al fútbol. No quería, ni quiero, pensar en esas cosas. Pero claro, mis amigos y primos me contaban que salía en la tele, en las noticias... Y ahí sí, al verme ahí, me percaté de la dimensión de lo que había logrado. Todo el mundo me daba la enhorabuena. Muy bien, pero yo iba a lo mío.
Y de repente, Valdebebas.
¡Una locura! En Japón jugaba en tierra, llevábamos nuestros propios balones, no teníamos vestuarios y nos cambiábamos (de botas) sentados en el balón... Pasar de eso a Valdebebas fue un privilegio. ¡Es como ir a Disneyland!

Un cambio grande. Y llega con solo diez años... ¿Costó?
Sí, al principio solo hablaba japonés. No sabía ni escribir el alfabeto. Me costó, pero la gente que fui conociendo me ayudó mucho y estuve bastante cómodo. En dos años ya entendía y hablaba bastante bien.
¿Recuerda alguna anécdota de esos primeros días?
La primera semana tenía traductor, pero después me costaba mucho. Los compañeros y entrenadores me hablaban y yo solo decía “sí, sí, sí” (ríe). No entendía nada, pero sabía que había que ganar y marcar goles. ¡Y siempre decía “gracias” a todo!
“Al principio solo hablaba japonés y me costó. No entendía nada, pero sabía que había que ganar y marcar goles”
Pipi Nakai
¿Qué diferencias notó entre el fútbol japonés y el español?
He estado once años en el Madrid y, como decía, en Japón jugaba en tierra. No sabía lo que era un césped natural. La diferencia de infraestructuras y de cultura es enorme... Aunque soy japonés, me considero muy abierto, casi más español que japonés.
Durante esos años pasó por muchos entrenadores. ¿Hubo alguno que le marcara especialmente?
Sí, Tristán Celador, en el año del Cadete A. Aprendí muchísimo con él. Todos los entrenadores de la Fábrica son muy buenos, pero él fue el que más me marcó.
“En el Madrid, de pequeño, ganabas 8–0 o 9–0 y casi no defendías. Tristán (Celador) me enseñó mucho en ese aspecto"
Pipi Nakai
¿Qué aspectos consideraba que debía mejorar?
Defensivamente me faltaba mucho. En el Madrid, de pequeño, ganabas 8–0 o 9–0 y casi no defendías. Tristán me enseñó mucho en ese aspecto. Y cómo perfilarme mejor.
En aquel equipo coincidió con Asencio y Carreras.
Sí. Raúl no ha cambiado nada, era súper humilde y fuerte físicamente. Defendía muy bien, un central top. Y con Carreras también me llevo muy bien, llegó en la misma época. Muy majo, trabajador y con mucha calidad. Incluso jugó de pivote en algunos partidos.
“Carreras era muy trabajador y tenía mucha calidad. ¡Incluso jugó alguna vez de pivote!"
Pipi Nakai
También con Pablo Barrios, ¿no?
Sí, desde Alevín A hasta Infantil A. Fue uno de los que más me ayudó cuando no hablaba bien castellano.
¿Destacaba?
¡Muchísimo! La primera semana me dejó alucinado. Recuerdo que le llamaban “Barrios”, pero yo entendí “Mario” y le llamé así hasta que me corrigió (ríe). Ya era buenísimo entonces.
Usted era uno de los jugadores más creativos de aquel equipo. ¿Cómo se define?
Soy más técnico que físico. Mi mejor virtud es el primer control y cómo me perfilo. Creo que el primer control es lo que decide todo en el fútbol.
¿Y posicionalmente? ¿Dónde se siente más cómodo?
Puedo jugar de todo en el centro del campo, pero mi posición natural es de ‘ocho’. También puedo jugar de ‘diez’, de ‘seis’ o incluso de extremo metiéndome hacia dentro.
“Jugué contra Bellingham con la Sub-15 y al acabar el partido hablamos y me mencionó en una historia”
Pipi Nakai
En aquella época, me chivan que se enfrentó a Bellingham con la selección. ¿Cómo fue aquello?
Sí, fue en París, con la sub-15. Bellingham jugó de ‘ocho’, también estaba Musiala, y perdimos 4–1. Pero al acabar el partido hablamos y luego, ese mismo día, me mencionó en una historia, porque salíamos en una foto juntos. Y le ves años después y ahí está, en la Champions. Ahora no tenemos mucha relación, pero nos felicitamos los cumpleaños.
Echando un vistazo a su Instagram se le ve junto a Modric, Kroos, Benzema, Vinicius... Imagino que recordará su primer día con ellos.
¡Claro! Fue el año del COVID, cuando estaba en el Juvenil B. Me llamaron del club para hacerme una PCR y se lo dije a mi familia: “¡Por favor, que salga negativo!" (ríe). ¡Estaba muy nervioso, me temblaban las piernas!, pero Marcelo se me acercó y me tranquilizó. Desde entonces estuve más relajado y lo hice bien.
“¿Mi primera vez con el primer equipo? ¡Me temblaban las piernas! Pero Marcelo me tranquilizó"
Pipi Nakai
¿Era Marcelo el más cercano a los jóvenes?
Sí, él y también Nacho, Carvajal o Lucas Vázquez. Todos fueron muy cercanos y amables.
¿Qué diferencias notó en el salto al primer equipo?
El ritmo. Es brutal. También el nivel físico y mental, pero sobre todo el ritmo. Me sentía muy cómodo. Al final, te hacen ser muy buenos. Es muy fácil jugar con los mejores del mundo. Te hacen mejor jugador.
¿Hubo algún jugador que le impresionara especialmente?
Rodrygo. Me sorprendió mucho. Es muy completo: pasa, controla, defiende, define... Es callado, iba a lo suyo, y muy, muy técnico.
“Rodrygo me sorprendió mucho. Es muy completo. Va a lo suyo y es muy, muy técnico”
Pipi Nakai
Y en diciembre de 2022 debuta con el Castilla.
Cuando fui a calentar pensé que a lo mejor jugaba. Y Raúl me llamó faltando cinco minutos. Los jugué con todo lo que tenía y encima ganamos. Fue especial.
Se quedan a un paso del ascenso, aunque no logró asentarse. ¿Le quedó la espina de no jugar más?
Sí. Es cierto que ese año, no fue el mejor para mí. Jugué muy poco, casi nada. Pero lo entiendo, había jugadores con más años en el Castilla y el equipo iba muy bien, así que entendía al míster. Yo trabajaba cada día para tener mi oportunidad.

¿Qué tal Raúl como técnico?
Muy exigente. Pero de Raúl me llevo que es súper buena persona. Ha sido un gran jugador y como entrenador también es muy bueno. Es exigente, pero es muy majo, cercano. Habla contigo, bromea...
“Raúl es muy exigente, pero muy majo. Habla contigo, bromea...”
Pipi Nakai
Después de esa temporada tocó salir del Madrid. ¿Qué sintió al marcharse (cedido) al Majadahonda? Salir de la famosa burbuja...
Sí, se nota mucho. El Madrid es el mejor club del mundo. El Majadahonda es un buen club, con buenas instalaciones. Pero al comparar con el Madrid, obviamente no es lo mismo. La diferencia existe.
¿Cómo valora sus cesiones (el citado Rayo Majadahonda, Amorebieta y Rayo Cantabria) antes de llegar al filial del Leganés?
Me han hecho madurar mucho. Vivía en una burbuja, en Disneyland y fuera del Madrid crecí como persona. Y también defensivamente.
“En el Madrid vivía en Disneyland, una burbuja, y fuera crecí, maduré mucho”
Pipi Nakai
¿Qué le hizo decantarse por el proyecto del Lega?
Las otras opciones no salieron. Y el Leganés es un club histórico, con filial en Tercera RFEF... Y si hay una oportunidad de probar el primer equipo y el fútbol profesional... (sonríe). Creo que es una gran oportunidad.
¿Percibe que el Leganés confía en la cantera?
Sí, muchos del primer equipo salieron de la cantera. Conozco a varios, por haber jugado contra ellos.
Los dueños, Blue Crow, suelen mover talentos entre varios clubes. ¿Está eso sobre la mesa en su caso?
No, a mí me interesa lo que hago en el césped. Si haces bien las cosas, las oportunidades llegan solas.
Allí hizo historia Gaku Shibasaki. ¿Qué recuerdos tiene de él?
Lo conocí en un amistoso entre el Leganés y el Castilla. Me subió Raúl y fue mi primer partido con el filial. Jugué 20 minutos, lo hice bien. Gaku y yo hablamos un poco y luego seguimos en contacto por Instagram.
¿Qué objetivos se marca esta temporada como pepinero?
Jugar todo lo posible, tener buenos números y ayudar al equipo a ascender a Segunda RFEF. ¡Y ojalá el primer equipo suba a Primera!
“Le diría a mi yo de 10 años que tenga más maldad en el campo. Soy muy respetuoso y en el fútbol hay que tener picardía”
Pipi Nakai
Si pudiera darse un consejo a sí mismo con 10 años, ¿qué diría?
Que tenga más maldad en el campo. Soy muy respetuoso, pero en el fútbol hay que tener picardía. Ahora tengo más, pero si la hubiera tenido antes quizá las cosas habrían sido diferentes.
De Nakai a Pipi
Si no hubiera sido futbolista...
Hubiera ayudado a mi padre en su bodega de sake.
¿Qué hace en su tiempo libre?
Estar con mi sobrina.
¿Le paran por la calle?
En Japón sí, aquí no tanto.
¿Tiene rituales?
Muchos. Antes de entrar al campo hago un saludo japonés.
¿Ídolo?
Kroos.
¿Qué habilidad le robaría?
Sus pases largos.
¿Es de series o de películas?
Series.
Dígame una.
Prison Break.
¿Y japonesa?
Alice in Borderland
¿El más bromista de La Fábrica?
Bruno Iglesias.
¿Y del primer equipo?
Lucas Vázquez.
¿El más cantarín?
Bruno también.
¿El más picado?
(Piensa) Isra Salazar.
¿Alguna anécdota?
Muchas veces me han hecho cantar la canción de Doraemon. Todos los años (ríe).
¿Su mejor recuerdo en un campo?
El gol de la Copa del Rey juvenil contra el Espanyol.
¿Jamón o sushi?
Jamón.
¿Comida española o japonesa?
Uf... ¿Las dos no vale? Japonesa.
¿Por qué Pipi?
Me lo puso mi madre a los dos años. Porque lloraba mucho.
Frote la lámpara... ¿Tres deseos?
Ser jugador de élite, ganar un Mundial y ganar una Champions.
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