Javi Navarro y el espejo de Courtois: “Tiene ese don”
Clave en el Juvenil A, el meta de 18 años, ya convocado por Xabi, ‘mira’ al Castilla y desde el club le ven hechuras de primer equipo. La concentración y madurez, sus armas.


Los éxitos, en el fútbol, se cimentan sobre un killer y un portero. Sobre un goleador y una muralla. Que pregunten a Xabi por Mbappé y Courtois. O a Julián López de Lerma, timonel del Juvenil A, por Carlos Díez y Javi Navarro. Ellos dinamitaron un miniderbi que metió media liga en el bolsillo blanco. El 10 abrió la lata, el meta la mantuvo cerrada. Con dos intervenciones de mérito. Una a bocajarro a Domínguez y un vuelo ante Cristian. Decisivo, cuando hay que serlo. Una actuación que no es oasis, sino desierto. Para un chico de 18 años que afronta el día a día como uno de 28. Con aptitudes y mucha actitud. Que ya ha paladeado listas con Xabi (tres: Almaty, Atenas y Talavera) y titularidades con Arbeloa (Tenerife, Ponferradina y Pontevedra). Que aspira a heredar la meta del Castilla cuando Fran González la deje vacante. Que tiene hechuras de primer equipo. “Es nivel Real Madrid”. Así le ven dentro. Así ven a Javi Navarro, el guardián que viene en La Fábrica.
Ante el Atleti, tras dominar el Madrid, apretaron los vecinos. Y ahí, en momentos de necesidad, apareció. Con seguridad y reflejos. Y, sobre todo, con concentración. El quid. La aptitud que más destaca de Javi Navarro. La que más destacan. “Siempre atento, que es el Madrid. Cuando te lleguen, hay que pararla”. No es Perogrullo, sino una premisa que el meta tiene grabada a fuego, que le han grabado a fuego. Estar, cuando hay que estar. Lleva años trabajándolo.
El progreso
Desde niño. Cuando estaba a la sombra de otros guardametas de Valdebebas (llegó con 12 años desde el Unión Adarve) le pidieron paciencia. Y la tuvo. Con la resiliencia por bandera. Hasta que su 1,89m (pegó el estirón con 14) empezó a brillar. Fuera del radar, hasta que se colocó en el centro. Primero, en un año fundamental, su primero como cadete. Después, en el pasado, su trampolín. Ahí ya se estrenó con el Madrid C, con Álvaro Gómez-Rey. Con un día que gustó mucho en Valdebebas. El debut fue ante el Paso. Pero el día del Guadalajara, a la postre campeón, se señaló en rojo. En un día grande, se hizo grande. Y eso se valora, se valoró. Mucho. Ya saben; estar, cuando hay que estar.
El “don”
Una campaña que le hizo recibir la llamada de la RFEF (Sub-18). Que le granjeó el blindaje del Madrid (renovó hasta 2030 en abril). Y, con la confianza de Arbeloa en lo venidero y en lo presente, ya entrena con asiduidad con su ídolo, con Courtois. Un referente con el que comparte capacidad. Ese ‘cuando lleguen, toca parar’. Quienes le conocen simplifican lo complicado: “Tiene ese don”. Que pregunten al juvenil del Atleti. O en el club. Por algo tienen claro que Javi Navarro atesora “potencial Real Madrid”. El resto, contexto y trabajo. Lo primero tiene varianza. Lo segundo, no.

De Navarro a Javi
No en él. Un chico cercano y serio. Que tuvo claro, en todo momento, que el fútbol sería mucho, pero no lo sería todo. Estudia Administración y Dirección de Empresas. Y utiliza la universidad como punto de fuga. Con un “entorno seguro”, de los que tanto se valoran internamente. De los que aconsejan y dicen verdades. Que le han inculcado esa “capacidad de concentración” que tanto le diferencia. Que verbalizaron paciencia en lugar de prisa, cuando había que tener lo primero y no lo segundo. La que necesitará, pues su futuro está ligado al de Fran González (a final de curso, tras su buen rendimiento y gran consideración, le tocará tomar decisiones). La hoja de ruta de Javi Navarro está marcada, pero la transitará parada a parada. Con ilusión, no con precipitación.
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