NIZA - MARSELLA

Invasión y batalla en el campo del Niza, el Marsella se negó a jugar

Lamentable la escena que se vivió en el Niza-Marsella después de que Payet recibiera un botellazo y devolviera el lanzamiento a la zona de los ultras del Niza.

EP / Andrés Onrubia

El Niza-Olympique de Marsella, correspondiente a la jornada 3 de la Ligue 1, ha sido suspendido momentáneamente debido a una invasión de campo por parte de los ultras locales. El conjunto de Galtier iba ganando por 1-0 en el minuto 75 con un gol de Dolberg, pero en un córner, ultras del Niza saltaron al campo a pegar a varios integrantes del Marsella. La Liga francesa y las autoridades decidieron la reanudación del encuentro, pero el Marsella se negó a volver al campo temiendo por su seguridad. Por ello, el colegiado dio el partido por ganado al Niza por abandono del rival según el reglamento.

Tras el incidente, varios jugadores del Marsella, entre ellos Álvaro González, se encararon con la grada local, desatando una locura que ha provocado que el partido esté suspendido en estos momentos. Las imágenes, lamentables, han provocado la cólera en ambos equipos, incluido Sampaoli, que perdió los nervios.

Durante todo el partido, los ultras del Niza increparon a Dimitri Payet en cada córner que el mediapunta ha botado en cualquiera de las dos zonas del campo. Desde el lanzamiento de botellas hasta el intento de entrar al campo, varios jugadores del OM perdieron los nervios hasta provocar una pelea que ha devenido en la suspensión momentánea del partido. Según RMC Sport, tres jugadores del Olympique de Marseille han sufrido lesiones durante los altercados con los ultras del Nice. El más perjudicado ha sido Luan Peres, que, según RMC Sport, tiene una fuerte lesión en el cuello.

El Niza-Marsella se presentaba como uno de los más decisivos de los últimos años. A pesar de encontrarnos todavía en la jornada 3 de la Ligue 1, Niza y Marsella se han postulado como dos de los favoritos para acabar como segundos en la competición y para intentar molestar lo máximo al PSG. El equipo de Galtier, del que es propietario Ineos, venía de golear al campeón, el Lille, por 0-4, mientras que el Marsella de Sampaoli empató a dos contra el Burdeos tras desaprovechar una ventaja de dos goles al descanso.

Aunque fuera un derbi, la primera mitad entre el Niza y el OM estuvo marcada por la falta de ritmo y ocasiones. Si bien en cierto que Mandanda y Benítez tuvieron dos intervenciones estelares a Dolberg y Ünder respectivamente, el partido fue un monólogo en la primera parte. El Marsella acumulaba posesiones intrascendentes, mientras que el Niza replegaba en el clásico 4-4-2 de Galtier que tanta gloria le ha dado a lo largo de su carrera. Payet fue el mejor jugador visitante, siendo una pesadilla para el centro del campo niçois y Gouiri, lanzando siempre contragolpes peligrosos, fue el jugador más destacado de los locales.

El buen hacer del Niza tuvo su recompensa nada más reanudarse el partido. Lotomba, que había entrado por Atal en el tramo inicial, encontró a Dolberg, del cual no sabemos si ilusionarnos o mantenernos tranquilos, ya que suma 3 goles en los dos últimos encuentros de la Ligue 1. El danés ha recuperado la forma tras una buena Eurocopa y su gol confirma que, al menos, hay motivos para mantener la fe en el exjugador del Ajax.

Sampaoli, desquiciado, decidió dar entrada a Konrad y Rongier para intentar buscar más dinamismo en campo rival. El partido empezó a calentarse y el encuentro se suspendió por culpa de los ultras del Niza, que saltaron a pegar a varios jugadores del Marsella y dieron una imagen bochornosa en un campo de fútbol.