BARCELONA

"El míster no va a seguir o al menos es lo que se rumorea aquí dentro"

Pese a que nadie lo sabe a ciencia cierta, cada día crece más la sensación en la plantilla que el técnico holandés no seguirá la próxima temporada.

“El míster no va a seguir o al menos es lo que se rumorea aquí dentro”. Este mensaje de whatsapp lo envío un miembro del staff blaugrana el pasado 15 de mayo, antes incluso que el equipo consumara el adiós definitivo en LaLiga tras su frustrante derrota ante el Celta en el Camp Nou (1-2).

No hay duda que todos los ‘inputs’ que están recibiendo desde la plantilla van en esa dirección: el silencio de Joan Laporta cada vez que le preguntan por el futuro del técnico holandés, los rumores, cada vez más encendidos, sobre los posibles candidatos a ocupar el banquillo y los mensajes, últimamente más lacónicos que nunca, de Ronald Koeman en sus ruedas de prensa, han creado una sensación de fin de proyecto, que los últimos malos resultados del equipo (5 puntos de los últimos 15 posibles) han acabado de refrendar.

“Aquí ahora mismo preguntas y no hay nada seguro”, reconoce una persona del staff a este diario cuando se le sondea sobre qué creen los jugadores que pasará en los próximos días. El convencimiento, en todo caso, es que Koeman tiene los días contados, ya sea porque no cuenta con la “absoluta confianza” del presidente, que el mismo técnico holandés reclamaba hace unos días, o porque su crédito se ha agotado o porque los responsables del área deportiva consideran que necesitan una nueva figura para liderar el proyecto.

Koeman, es verdad, cuenta con el apoyo de los pesos pesados del vestuario. El holandés ha sabido labrarse, a base de mucho diálogo y mano izquierda, un respeto por parte de los que cortan el bacalo en la plantilla. Gracias a esa confianza mutua, la gestión del técnico ha sido más que notable, generando pocos conflictos e intentando solventarlos antes de que se les fuera de las manos.

Además siempre contó con el beneplácito de Leo Messi, capitán y máxima referencia del equipo, algo que no pueden decir todos los técnicos, con Luis Enrique y Quique Setién a la cabeza.

Pero los malos resultados, especialmente la derrota en LaLiga ante el Granada en el Camp Nou (1-2) y el partido de ida de la Champions ante el PSG (1-4), hicieron mucha mella a la imagen de Koeman, que tuvo su momento de gloria en la Copa de Rey, con unas eliminatorias heroicas que acabaron con una gran victoria en la final ante el Athletic (0-4).

El hecho de que no sacara nada en claro sobre su futuro en la comida del jueves con Laporta y Yuste fue la estocada definitiva. El técnico, muy celoso de su intimidad, no dio ninguna explicación dentro del vestuario, sólo a sus más íntimos en el staff, por lo que la sensación general es que la reunión no había ido por los derroteros previstos por el holandés.

Así pues, el vestuario afronta esta semana prácticamente como una despedida, consciente que puede ser la última de Koeman al frente del equipo. Una semana en la que ya no se juega nada, sólo el orgullo de quedar tercero en la tabla y no verse superado por el Sevilla. Una semana donde el futuro de Koeman se podría estar decidiendo, pero lejos de la Ciutat Esportiva y del Camp Nou...