ATLÉTICO DE MADRID

El Atlético conoce el camino

El equipo rojiblanco salió del Camp Nou a expensas de lo que haga el Madrid, pero centrado en el partido contra la Real Sociedad. Recuperó sensaciones ante el Barça.

Hermoso y Koke tratan de frenar a Messi.
ALBERT GEA REUTERS

El Atlético no pudo hacerse con la victoria en el Camp Nou y dependerá del resultado de esta noche en el Real Madrid-Sevilla para conocer si sigue situado en la primera plaza de LaLiga o pierde el liderato tras gobernar casi todo el campeonato. El equipo blanco podría empatar a puntos a los rojiblancos y con la victoria de Valdebebas que le otorga el golaverage se situaría arriba, pero el Atlético únicamente se centra en sí mismo.

Inmerso más que nunca en el partido a partido, sabe que sólo puede preocuparse de ganar sus tres últimos encuentros y esperar acontecimientos en todo aquello que no esté en su mano. Para ninguno de los candidatos al título está siendo fácil sumar en las últimas jornadas y cada rival es una piedra en el camino. Por lo tanto, sólo queda mirar al partido del miércoles contra la Real Sociedad y quedarse con los aspectos positivos del duelo frente al Barcelona, que no fueron pocos. Aunque el empate sin goles no deja satisfecho a los de Simeone, el Atlético llevó a cabo una gran primera parte y merodeó la meta de Ter Stegen sin éxito en la culminación.

En defensa, el equipo estuvo muy sólido y dejó la portería a cero por cuarto partido de los últimos cinco. Oblak tuvo que intervenir poco gracias al fantástico trabajo colectivo y a la seguridad de la línea de tres centrales formada por Savic, Felipe y Hermoso. Y cuando le tocó aparecer, lo hizo con brillantez, con una gran mano para taponar a Messi. Y en ataque, el Atleti volvió a hacerse fuerte a parir de la presión alta, robando en campo rival y atacando con velocidad a la espalda de los laterales. Simeone situó un once claramente ofensivo, con Koke a los mandos, Llorente, Lemar, Carrasco, Correa y Suárez en busca de hacer daño al Barça.

Y con la lesión del francés nada más comenzar el duelo mantuvo el dibujo, dando entrada a Saúl de carrilero para situar a Carrasco por dentro y mantener esa posición de un jugador vertical por delante de Koke que descolocase a los tres centrales blaugranas. Con el capitán a gran nivel mientras le duró la gasolina, el Atlético no se partió en ningún momento pese a la aparente falta de especialistas defensivos en el centro del campo y le funcionó ese puesto de Carrasco que tantas dificultades puso principalmente a Mingueza con sus conducciones y capacidad de regate.

El conjunto rojiblanco también supo hacer daño con balón y aunque no consiguió marcar, se sintió muy superior en la primera mitad, mandando en la lectura del juego en todo un Camp Nou. Un Atlético más parecido al del inicio de curso, seguro de los pasos a seguir y con la intensidad que le había faltado en alguna de las últimas salidas. "Lo mental" será determinante en este final de curso, explicaba el Cholo antes del encuentro ante el Barça y el equipo salió fuerte tras el empate. En la segunda mitad le costó más mantener el ritmo y algunos jugadores como Koke o Carrasco acabaron agotados, pero ni aún así dejó que le pudiese la presión o la necesidad.

Además, con el partido en Barcelona, el Atleti dijo adiós a la maratón de tres salidas consecutivas en el final del campeonato con balance de una victoria (ante el Elche), un empate en el Camp Nou y la derrota en San Mamés. Pero esta semana regresa al Wanda Metropolitano donde se siente mucho más fuerte y recibirá a la Real Sociedad y a Osasuna el miércoles y domingo respectivamente con la clara misiva de sumar seis puntos en sus últimos encuentros de local esta temporada. El empate abre la puerta a perder el liderato en la noche de hoy, pero se enfrentan los otros dos candidatos cara a cara y será una batalla por los puntos. Además, quedan tres jornadas por delante y pase lo que pase no habrá nada decidido. Por lo tanto, el partido a partido se hace más importante que nunca, el camino a seguir por la plantilla en busca de un título por el que llevan peleando toda la temporada.