BARÇAGATE

Bartomeu trató de frenar una investigación interna y luego despidió a la Compliance Officer

El ex presidente intentó parar una investigación de la 'Compliance Officer' del club, Noelia Romero, y la despidió tres días después de hacer públicas las conclusiones.

Bartomeu trató de frenar una investigación interna y luego despidió a la Compliance Officer
JOSEP LAGO AFP

El expresidente del FC Barcelona Josep Maria Bartomeu envió un correo electrónico a la entonces 'Compliance Officer' del club, Noelia Romero, que los Mossos interpretan "como una presión a la independencia" de este cargo, responsable del cumplimiento normativo, al preguntarle sobre sus intenciones de llevar a cabo una investigación interna.

Bartomeu envió este email después del estallido del caso 'Barçagate', en febrero de 2020, porque el expresidente había llamado a Romero y ella no le había contestado "ni devuelto la llamada", según el mismo texto de la misiva.

"Te pido que me informes inmediatamente de la existencia o no de alguna investigación por tu parte en relación a la monitorización de las redes sociales y, si lo estás haciendo, informar de cuál es el objetivo", escribe Bartomeu en el email, según la información policial del sumario del caso, al que ha tenido acceso Efe.

Y sigue el email: "Hoy, de forma sorprendente, diferentes trabajadores del club se han dirigido a mí para informarme de que se han reunido contigo o les has emplazado a reunirse contigo para hablar de una investigación en marcha que desconozco totalmente y que espero que tampoco conociera ningún otro integrante del 'Comité de Compliance'".

Bartomeu explica que "a raíz de la noticia filtrada de la conversación" de Romero "con María Vallès (la directora de la Fundación del Barça)", el sábado anterior la llamó "para saber" si estaba haciendo alguna investigación".

"Más allá de lo que ya habíamos acordado investigar (conocer vinculaciones societarias de las empresas contratadas para el seguimiento de redes) tú me dijiste que no harías nada, excepto la conversación con María (a petición de ella) y otra informar con Ramón-Gómez Ponti (el jefe de los servicios jurídicos del club que fue detenido y puesto en libertad provisional por los Mossos el pasado lunes)".

Y añade el expresidente: "Como bien sabes, PwC (PriceWaterhouseCoopers) está haciendo una exhaustiva revisión a petición de la junta delegada de este asunto y no hemos acordado en ningún momento iniciar ninguna otra investigación".

Antes de despedirse, Bartomeu le hace una petición a Romero: "Por eso te pido que mañana viernes me informes de la existencia o no de tu investigación y del alcance, y si no fuese iniciativa tuya, cuál o cuáles son las personas que te han dado indicaciones de iniciarla".

El 31 de marzo de 2020 Romero tuvo las conclusiones de su auditoría interna y se lo comunicó a Bartomeu, a quien mantuvo al margen de los avances de la investigación al ser parte de ella.

El expresidente no le dejó mostrar este informe a los miembros de la junta directiva y por eso el 2 de junio la 'Compliance Officer' decidió enviarlo a todos los directivos por correo electrónico. Tres días después Romero fue suspendida de empleo y sueldo y posteriormente despedida del club.

Bartomeu no fue investigado en la auditoría

Josep Maria Bartomeu no fue investigado en la auditoría externa del 'Barçagate' realizada por PriceWaterHouseCoopers, según el sumario del caso.  Uno de los trabajadores de la empresa auditora explicó en su declaración a los Mossos d'Esquadra que no se investigó a Bartomeu "porque no era ejecutivo ni participaba de la gestión directa de los servicios", lo cual implica que su móvil y ordenador no fueron analizados por PwC.

Además, las conclusiones de los Mossos dicen que "el propio clausulado del encargo dejaba claro el alcance y lo que no haría (PwC): no daría ninguna opinión legal ni serviría para detectar fraudes".

De hecho, los Mossos comentan dos puntos concretos del comunicado que hizo el FC Barcelona cuando obtuvo el informe de PwC. El primero es el siguiente: "En la contratación por parte del FC Barcelona de diferentes servicios relativos a la monitorización y análisis de redes no se encargó ninguna campaña difamatoria hacia nadie". Y el segundo punto dice: "No existió ninguna conducta corrupta".

Sobre estas afirmaciones los Mossos sentencian que estos aspectos no fueron "investigados por PwC ni solicitados por el club". Además, aprecian que "las conclusiones (del informe, las que el club presentó en rueda de prensa) resultan muy esquemáticas y, fuera del contexto del informe, pueden ser malinterpretadas".

Según el sumario, el 20 de febrero de 2020, tres días después de que se desvelara el 'Barçagate', Óscar Grau, director general del club, y Jaume Masferrer, mano derecha de Bartomeu, se reunieron con PwC para abordar cómo se debía hacer el trabajo de la auditoría.

El día siguiente fue Bartomeu quien tuvo una reunión con PwC, durante la cual pidió que se incluyera en la investigación de la auditoría a Guillem Graell, jefe de marca del Barcelona.