ESPANYOL-RAYO

Marqués, el díscolo de Rayo y Espanyol

El ex jugador, forjado en el club madrileño y ex perico, es uno de los míltiples futbolistas que ha pertenecido a ambos conjuntos, entre ellos Tamudo, Toni o Arteaga.

Fernando Marqués.
CARLOS MIRA

En agosto de 2009, pocas semanas después de la inauguración del RCDE Stadium y del fallecimiento de Dani Jarque, aún con un Espanyol conmocionado y tratatando de pasar página para empezar el campeonato, un futbolista llegó a Sant Adrià para realizar una prueba. Algo inusual en estos tiempos, habitual décadas atrás. Nadie lo había comunicado cuando los periodistas presentes en esas sesiones a puerta abierta se percataron de aquel extremo con la cabeza rapada, que no correspondía a ningún del jugador del filial. El agente Manel Ferrer, que también representaba a Iván de la Peña, era otro de los espectadores. Minutos después se oficializó que Fernando Marqués estaba a prueba y debía convencer a Mauricio Pochettino.

Y lo hizo. Ya en aquel entrenamiento se vieron las habilidades de un jugador de 25 años por aquel entonces, criado en el Rayo Vallecano y que había pasado por Atlético de Madrid y Racing de Santander. Un díscolo dentro y fuera del campo (en el club cántabro estuvo cinco días sin ir a entrenar tras un positivo por alcoholemia o se negó a pesarse en otro entrenamiento) que aquella campaña disputó 21 partidos con el equipo perico, anotó un tanto y llegó a ganarse un puesto. Pero la ambición de Marqués topó con la gestión del ahora técnico del PSG, Mauricio Pochettino. El madrileño pidió más minutos y el entrenador no se los pudo garantizar. Su paso por el equipo perico duró un año y luego se fue al Parma italiano.

Fernando Marqués.

Un estreno prematuro y solo 62 partidos en Primera

Con apenas 17 años, Marqués debutó en el primer equipo del Rayo. El futbolista dominaba las dos piernas, era rápido, habilidoso y con una gran técnica. Eso le llevó a fichar por el equipo cántabro y después por el Atlético, donde jugaría nueve encuentros en dos campañas que alternó con el filial, dejando detalles de su calidad pero sin lograr cuajar. "Jugaba a fútbol pero no era futbolista", comentan los que han seguido su carrera en aquella etapa, en la que Marqués perdió el vagón de la elite rápidamente. Dos años en el Iraklis griego preceden a su etapa en el Espanyol.

Tras sus dos años en el Parma, donde tampoco cuajó, regresó a España y encadenó varias campañas en equipos de Segunda B y Tercera. En total, solamente jugó 62 partidos en Primera División (Italia y España) anotando dos goles, uno de ellos con el equipo perico. Solo fue titular 26 partidos. Ahora, ya retirado, Marqués ha vuelto al Rayo como segundo entrenador de Antonio Amaya en el Rayo C, un conjunto creado esta campaña.

Fernando Marqués.

La historia de Marqués es una de las muchas que unen Rayo y Espanyol, dos clubes que han intercambiado numerosos jugadores a lo largo de la historia. Raúl Tamudo, Moisés Arteaga o Toni Jiménez, tres célebre pericos, han vestido la franjirroja. Ahora Adrián Embarba o Raúl de Tomás representan estos vasos comunicantes.