BARCELONA

La factura de la Supercopa

El Barça se fue de Sevilla reventado físicamente, con la moral por los suelos y con más dudas futbolísticas. Sólo Araújo, De Jong, Pedri y Griezmann aprobaron.

Cuando se hayan despertado en las habitaciones de su hotel de concentración, los jugadores del Barça se habrán encontrado este lunes la factura de la Supercopa. Y es cara. El equipo regresa a Barcelona sin título y otra vez con cara de perdedor. Obligado a ponerse en pie en tres días, donde la espera un partido trampa contra el Cornellà.

El Barça sale muy tocado en el plano físico. Corto como está de plantilla, ha jugado dos partidos con dos prórrogas. 240 minutos sin el premio final ante el Athletic. Al cansancio físico se le unirá el anímico. Otro palo para un equipo que tiene en su cabeza aún las fotos de Roma, Liverpool, Lisboa; de la final de Copa en Sevilla. De la Supercopa del Estadio de La Cartuja de este domingo.

Y el Barça de Koeman sale con dudas futbolísticas. Nunca interpretó el partido contra el Athletic y, ni siquiera cuando se encontró con dos ventajas, supo defenderlas. Como en Roma o en Liverpool, un balón parado al primer palo rematado con facilidad cavó su tumba en el partido. Un equipo, otra vez condicionado por Messi, que no se desplegó con la valentía que demostró en el partido contra la Real, con más o menos fútbol. Y que terminó perdiendo.

La Supercopa también pasa facturas individuales. Ter Stegen, el héroe de la semifinal, volvió a demostrar que es uno de los mejores porteros del mundo bajo palos, pero que tiene  problemas en los centros cruzados y le cuesta defender toda su área. En defensa, Dest no estaba en plenitud para jugar, Mingueza es un futbolista con muchas limitaciones, Lenglet está en un profundísimo bache de juego y Alba todavía aporta toneladas en ataque pero sufre una tortura cuando tiene que defender. Sólo Ronald Araújo, De Jong, Pedri y Griezmann aprobaron a nivel global. El uruguayo ya se ha asentado como titular en el Barça; el holandés y el francés han dado un tremendo paso adelante y al canario no se le puede pedir más. Dembélé no pudo ser decisivo el día de la final; Braithwaite da lo que da y Messi y Koeman, los líderes de la manada, no pudieron conducir al equipo a la gloria

El Barça, con Cornellà, Elche, Athletic, Betis y Alavés como próximos rivales; y con la Champions en el horizonte, está obligado a levantarse después de otro estacazo a su prestigio, a su físico, y sobre todo a su moral, en Sevilla.