BARCELONA 2-VALENCIA 2

1x1 del Barça: Busquets y Mingueza dan la nota

El internacional tuvo pérdidas groseras impropias de su nivel y el central canterano volvió a sufrir, como ante el Cádiz y la Real Sociedad. Su error significó el 2-2.

Koeman volvió a sorprender con el once. Y falló. Dejó en el banquillo a Clément Lenglet para apostar por Araújo y Mingueza, que no estuvo esta vez al nivel, y dio descanso a Frenkie de Jong. Pero eso no le dio sitio en el once a Miralem Pjanic. El holandés prefirió a Philippe Coutinho y situó a Pedri junto a Busquets en el centro del campo. Arriba, la nueva delantera titular con Braithwaite, Griezmann y Messi. Este fue el uno por uno del Barça.

Ter Stegen. Le salvó el partido al Barça en la primera parte con dos paradones. Uno a disparo de Carlos Soler desde la frontal y el otro en un cabezazo de Maxi. Su hábitat es estar bajo palos. Le cuesta más leer las jugadas. Un ejemplo, el 2-2, en el que no pudo anticipar en el centro. En el 0-1 estaba vendido

Dest. Insistente por la derecha, con tremendo recorrido. Le falta, sin embargo, clarividencia en los uno contra uno. Aun así, es un jugador que ha dado un punto de competitividad al equipo,pero se le baja la persiana en el área rival.

Araújo. Golazo de tijera y partido serio del central uruguayo, que se está asentando en la defensa. Mucho más que el de su pareja de baile.

Mingueza. Suspenso. Se comió el 2-2 de Maxi y un par de errores más de lectura y velocidad casi le cuesta dos goles más al Barça. Ya sufrió en el partido contra la Real Sociedad, y en el gol del Cádiz. Koeman debe repensarse el plan. En un arrebato de rabia, sin embargo, pudo hacer el 3-2-.

Jordi Alba. Salvó el 1-1 gracias a su intuición y a su actitud para ir a por el balón que le llegó después del penalti lanzado por Messi. Llegó menos que ante la Real Sociedad,

Busquets. Ya no es que haya perdido ritmo de juego y velocidad de pensamiento y ejecución, también precisión en los pases. Dos pérdidas gravísimas casi le cuestan dos goles al Barça. Tuvo que ser sustituido por Koeman al descanso. Suspenso. Aun así cuando él no está, el equipo se convierte en un caos

Pedri. Lo intentó hasta que le duró la gasolina. Lo hace todo con criterio. Le falta intentarlo más desde fuera del área. Y mejorar en el disparo. Lo intentó con un tiro cruzado que le salió alto. Terminó cansado.

Coutinho. Hay jugadores que no tienen la suerte de cara. Coutinho es uno de ellos. Además de no ser constante, pudo hacer el gol del partido con una gran cabalgada y un tiro cruzado precioso que, sin embargo, se fue por centímetros.

Griezmann. Corrigió su error en la marca del 0-1 con la inteligencia para tirarse cuando sintió el contacto de Gayá. Estuvo menos fino y menos generador de juego quen el partido ante la Real.

Messi. Igualó el récord de Pelé, pero no fue definitivo una vez más. Antes, sus disparos llegaban después de decisiones meditadas. Ahora, es terminar la jugada por terminarla en muchas ocasiones. Estos partidos que antes resolvía ya se la hacen un poco cuesta arriba. Falló el penalti pero tuvo el coraje de tirarse con todo a empatar el partido.

Braithwaite. Lo de siempre. Voluntarioso y poco fino. No se le puede reprochar nada porque estira al equipo con un tremendo trabajo en el desmarque. Pero le falta el punto matador de los cracks. Aun así, aprobado.

En la segunda parte aparecieron:

De Jong. Está a muy buen nivel de juego. Salió y le dio energía al Barça pese a que el equipo se partió en dos y jugó a lo loco. Ha crecido en los últimos partidos.

Lenglet. Minutos circunstanciales en un cambio extrañísimo de Koeman, que terminó jugando con tres centrales.

Pjanic. Testimonial. Un caso extraño el del bosnio.