CHAMPIONS LEAGUE | EL RIVAL DEL ATLETI

Análisis del Chelsea, rival del Atleti en octavos de Champions

No hay espacio para la queja. El Chelsea es un buen equipo, pero no tiene el nivel de otros y presenta defectos visibles. Werner y Ziyech deben ser atados en corto.

La extrema dificultad que aparejaba el bombo de los primeros da cierto respiro con el Chelsea. No es que sea un adversario asequible, pero en la comparación con otros se percibe un nivel menor. Su objetivo es volver a tener voz en la Champions. La inversión multimillonaria del verano reforzó la plantilla y las posibilidades de Lampard y aumentó la convicción blue. No anda mal colocado en la Premier y fue muy superior al Sevilla en el partido de los meritorios que dirimió la primera plaza de grupo.

Con el 1-4-3-3 como esquema predilecto, el Chelsea busca ser un equipo dinámico, vertical y organizado. Arriba junta mucho talento, personificado en Werner y Ziyech, letales con espacios. La alineación de Giroud o Abraham le sirve a Lampard para fijar a las defensas rivales. Con Havertz y Mount como interiores habituales, posición a la que oposita Kovacic, el conjunto blue posee recorrido, piernas y un punto de calidad importantes. Kanté es la pieza que engrana todo. Su despliegue, sentido de la anticipación y vigilancias ordenan al Chelsea. Lo necesita Lampard ante las equivocaciones individuales y algunos desajustes de gravedad que lastran a su equipo. Si no corrige estos síntomas de debilidad, el Chelsea tendrá complicado ofrecer verdadera resistencia en esta Champions.

Mendy se ha hecho con la titularidad en la portería para mal de Kepa y de Luis Enrique. El portero francés transmite señales de seguridad, aunque no está exento de errores visibles. Al igual que Kepa, Azpilicueta y Marcos Alonso también han perdido el sitio. La proyección de Chilwell como lateral izquierdo y el eje formado por Thiago Silva y Zouma en el centro de la defensa son otros elementos trascendentales en el camino a seguir del Chelsea. Un buen equipo, pero con lo que podía caer en suerte debe haber motivos de alegría.

Estrella: Werner (24 años)