RAYO VALLECANO I ENTREVISTA AS

Fran García: "Sé que he elegido el sitio ideal para crecer y mejorar"

Fran García (Bolaños de Calatrava, Ciudad Real, 1999) aterrizó en verano y pronto empezó a deslumbrar con el Rayo. Una rotura parcial del cruzado le paró, pero no por mucho tiempo. El lateral se ha recuperado en sólo 19 días y vuelve a ilusionar con su humildad y talento.

Fran García, en un partido con el Rayo.
CHEMA DIAZ

Fran García, de 21 años, llegó a Vallecas el pasado mes de septiembre cedido por el Real Madrid. El lateral izquierdo, formado en La Fábrica, se enfrentaba a grandes cambios y también se estrenaba en Segunda. Lejos de arrugarse, brilló. Su lesión en El Molinón dejó al rayismo con el corazón en un puño, pero su tesón le valió una recuperación en tiempo récord. Volvió ante el Logroñés. Fran sueña con ascender vistiendo la Franja y con poder vivir la Euro Sub-21. Siempre, con los pies en el suelo y el trabajo por bandera.

—¿Cómo está viendo al equipo en este primer tercio liguero?

—Muy bien. Nos está faltando esa chispa de suerte, meter una marcha más a domicilio e ir a por los partidos desde el principio. Estoy tranquilo porque pienso que los resultados van a llegar. Tiempo al tiempo. Yo me siento contento. Salí de casa, del Real Madrid, y el Rayo me ha acogido de forma espectacular.

—¿Por qué elige al Rayo?

—Cobeño se puso en contacto conmigo y me transmitió su deseo de apostar por mí, un chico joven y con recorrido. Era un proyecto bonito y ambicioso. Eso me parecía importante. Además, llevo mucho aquí en Madrid. Me tiraba todo. No tengo ninguna duda de que he elegido el sitio ideal para crecer y mejorar.

—¿Conocía a algún compañero?

—A Isi, de jugar contra la Ponferradina y también a los de mi quinta: Martín Pascual, Mario Hernández...

—Otro de ellos, Óscar Trejo, ha dicho de usted que es "un fuera de serie".

—Se ha portado como un hermano mayor y siempre ha estado ahí cuando le he necesitado. Agradezco sus palabras, ver que lo estoy haciendo bien y eso no puede cambiar. Hay que esforzarse cada día por lo que uno quiere.

—¿Cómo se encuentra después de la lesión?

—Los primeros días fueron bastante jodidos. Sólo pensar que se podía truncar este año se hacía duro. Hicimos pruebas, tuvimos paciencia y vimos que no era tan grave. Decidí hacer un tratamiento conservador, trabajar en el gimnasio y fortalecer la pierna y ha salido bien. Todos me han dado un apoyo increíble: los doctores, los readaptadores...

—Hábleme del Rayo de Iraola.

—Todos tenemos las ideas muy claras, sabemos a lo que queremos jugar y, a la larga, estaremos arriba peleando por el objetivo.

—¿El ascenso?

—Eso es. Si pudiera pedir un deseo a 2021 no lo dudaría. Quiero devolver al Rayo todo lo que me está dando.

—¿Qué opina de lo sucedido estos días con el Femenino?

—Es un equipo profesional como nosotros y debe tener ese trato de profesional. Por eso, apoyamos su comunicado.

—Ha dado el salto a Segunda con nota: fue convocado con la Sub-21.

—Ese era uno de mis retos porque había ido a todas las categorías inferiores. La exigencia en Segunda es mayor y se nota un cambio en cuanto a ritmo de juego, pero me he sentido a gusto desde el primer día y eso se refleja en el campo.

—¿Cómo fueron sus primeros pasos en el fútbol?

—Empecé con 9 o 10 años en mi pueblo. Teníamos buen equipo, competíamos a nivel escolar. A medida que subía de categorías venía a hacer pruebas. Llegué pensando que sería como otras veces: voy, juego y me vuelvo a casa. Estaba allí Solari, antes de un torneo en Turín, y me cogieron para el Cadete B. Y, poco a poco, fui escalando hasta el Castilla.

“Absorbía todos los consejos que Marcelo me daba; era mi ídolo”

—¡Debutó con el primer equipo en Copa! ¿Cómo fue?

—Me llamó Manolo Díaz, que en ese momento era uno de los directores de cantera, para decirme que iba convocado y me quedé en shock. Un amigo con el que estaba me repetía: ‘Di algo, vamos, reacciona…’ (risas). Fue increíble. No sólo ir sino poder jugar toda la segunda parte y sentirme tan cómodo. Entré de la mano de Solari y precisamente él me hizo debutar.

—Hábleme de su admirado Marcelo.

—Siempre me ayudaba y me daba consejos cuando subía a entrenar con el primer equipo. Todo lo que me decía él, mi ídolo, lo absorbía como una esponja y lo aplicaba. Al principio, cuando jugaba de extremo, me fijaba en Bale. Estar tan cerca de ellos era un sueño.

—Ha actuado de extremo y de lateral, ¿dónde se siente más cómodo?

—De lateral. De pequeño jugaba de extremo, pero me retrasaron por mis condiciones físicas. Veían que se me quedaba corto el campo y me mandaron para atrás, así tendría más metros.

—¿Le gustaría volver al Real Madrid?

—Sí. Para mí sería una oportunidad increíble, pero sé que es complicado. Hay que seguir trabajando y mejorando.

—¿Es Koke Resurrección familia suya?

—Es primo segundo, por decirlo así. Cuando venía de pequeño a hacer las pruebas me quedaba en casa de sus abuelos y su madre, muchas veces, era quien me llevaba si tenía alguna concentración o algo. Conmigo se han portado muy bien.

—¿Y cómo se vive el fútbol en tiempos de COVID?

—Es todo mucho más frío, pero hay que adaptarse. Mi familia está fuera y no puedo verla. Sólo pude hacerlo un día que subió por lo de la rodilla. Es complicado, pero todos tenemos que hacer las cosas bien para volver a la normalidad cuanto antes.