REAL MADRID

Vinicius vale nueve puntos

Sus goles a Valladolid y Levante, y su intervención directa en el que obró el triunfo ante el Sevilla, le ha servido al Madrid para sobrevivir en Liga.

Vinicius (20 años) tiene ese no sé qué de regalo para el madridismo, que le ve en el once y se alegra sin saber a ciencia cierta, porque seguramente no lo sepa ni él, qué pasará al desenvolverlo. Pero de primeras, y más en este Madrid alicaído, es un soplo de alegría y ganas. En el Pizjuán, después de cuatro partidos seguidos en el banquillo, Zidane le metió en el once y el carioca jugó como convencido de que si lo hacía bien ya no saldría de él. Fue el mejor y provocó un 0-1 que se autoconcedió en Movistar y que el árbitro le negó en el acta.

Pese a ello, a Vini hay que apuntarle tres goles, esta carambola ayudado involuntariamente por Bono y una asistencia en lo que va de temporada. La canción del verano en torno a él dura todo el invierno y repite en su estribillo que le falla la puntería, muletilla a la que no le falta razón pero tampoco la tiene por completo. Y su Liga lo demuestra, no sólo por que dos de sus dianas y el rebote de Sevilla hayan sido en el torneo, sino por la trascendencia que arrastran esas intervenciones: 9 puntos de 20, un 45 %, casi la mitad. Desde la primera jornada, el Madrid ha estado acertado y fallón, pero el ex de Flamengo ha mantenido su grado de influencia.

Se estrenó el 30 de septiembre, en la visita del Valladolid. Entró al campo en el 58' y en el 65' celebró el que sería el único tanto de la noche. No se demoró en exceso para repetir éxito, el 4 de octubre con un golpeo precioso contra el Levante, el 0-1 del 0-2 de aquella tarde. Para el tercer golpe hubo que esperar más, ayer en el 55' en el Pizjuán, con un Madrid al que le amenazaba otro rosco como el del martes en Kiev. Esa triple aportación de Vinicius vale 9 puntos, decíamos, y es un tesoro para los de Zidane, que pelean ahora más por la tercera plaza que por el liderato.

Las estadísticas de Vinicius el sábado señalan una actuación muy del estilo del atacante, algo deslucido últimamente. Presionó, registró un 88% de acierto en el pase, creó 3 ocasiones (el que más), hizo 5 regates buenos (el que más), recibió 3 faltas (el que más, con Nacho y Lucas) y cometió 4 (el que más, con Rodrygo, signo de su trabajo defensivo). En su debe quedan las 14 pérdidas, un dato menor si se compara con los 9 puntos que ha conseguido en Liga.