LEGANÉS

La mutación de Tarín lo convierte en el bastión intocable de Martí

Es el único que no rota de un Lega en el que nadie compite más minutos que él (1.384), ni pasa mejor que él (87%). Ante el Rayo no erró ni un pase y ya suma más minutos que en la 19-20.

La mutación de Tarín lo convierte en el bastión intocable de Martí
Europa Press AFP7

Rodrigo Tarín, defensa central del Leganés (24 años), ha pasado de recambio infrecuente a bastión intocable. Evolución sorprendente que, más allá del descenso, se explica por su creciente confianza en sus posibilidades, las que Martí ha depositado en él y un rendimiento que, a veces, roza la perfección estadística. Como ante el Rayo, sin ir más lejos.

Ayer frente aa la Franja este futbolista natural de Chiva, Valencia, logró el 100% de eficacia en todos y cada uno de los 18 pases que intentó durante todo el partido. Cierto es que no fueron muchos pases (el segundo que menos lo intentó tras Borja Bastón, con 17), pero sucede que, en el estilo de juego de este Leganés, su rol es capital.

A la hora de sacar la pelota jugada desde atrás es uno de los futbolistas que asume el riesgo de rasearla para iniciar cada ataque. No es el balón largo su modus operandi frecuente pese a medirse a equipos que suelen hacer de la presión alta, una herramienta fundamental. Saben la mayoría de esos enemigos que el Lega gusta de este estilo y de ahí que se arriesguen a ir arriba para robar cerca de su zona de creación. Con Tarín al mando, resulta difícil.

Y ya no por esos 18 pases perfectos que dio ante el Rayo, sino porque en esa faceta lo viene bordando desde que inició el curso. Es el segundo jugador de la plantilla que más pases ha dado (644 frente a los 766 de Rubén Pérez) y el que posee un porcentaje de acierto más elevado. Su media es del 87,27%, por delante del propio Rubén Pérez (81,83%) o Gaku Shibasaki (81,28%). La media de todo el bloque ronda el 77%. Tarín es un seguro habitual en la movilidad del esférico.

Sin opción a rotar

Quizá por esa garantía, quizá por su velocidad en la retaguardia, su liderazgo incipiente o porque le da igual jugar de central zurdo o diestro (quizá por todo), es el único jugador al que Martí aún no ha dado descanso. En la previa al duelo de ayer, ya deslizó que por ahora no se le pasa rotarlo aunque el Lega (como el resto de la Segunda) anda metido en un frenesí de partidos con el que cerrar 2020.

“Es un jugador que lo ha jugado todo. Es importante para nosotros. Nos está dando solidez defensiva. Es un jugador importante”, repitió el técnico dejando entrever que no, que otros quizá sí, pero Tarín, por ahora. No se toca. Una fidelidad que hace que el defensa sume 1.384 minutos en Liga, apenas 56 menos que los 1.400 que tienen en su haber Cantero, Caro, Diego López y Cabrera, los únicos cuatro futbolistas de esta temporada que lo han jugado todo. Tarín no les acompaña por dos cambios: en la primera jornada ante Las Palmas (81’) y en la cuarta contra el Castellón (67’). Con todo, es el 5º jugador con más minutos en lo que llevamos de curso. 

Más minutos que la temporada pasada

Tarín ya acumula 16 partidos en Liga, dos más que los que pudo disputar la temporada pasada en Primera (14) y más minutos de los que gozó en todo el curso pasado, cuando, entre todas las competiciones, acumuló sólo 1.341 minutos. Son 43 menos que los que ya tiene. Llamativo. O quizá no tanto.

Renovado por el club hasta 2023 como prueba fehaciente de que lo quieren transformar en pieza clave, su rendimiento invita a reutilizarlo aún a riesgo de que pueda tener algún problema físico, precisamente su gran problema el curso pasado. Una lesión inoportuna en la segunda jornada contra el Atlético de Madrid lo tuvo fuera de los terrenos de juego demasiado tiempo y le hizo perder comba. Fue ya al final del campeonato cuando, con Aguirre, recuperó el puesto.

Ahora él es el fijo y el resto danzan a su alrededor buscando minutos en un inicio de temporada magnífico y magnético que lo ha convertido en el bastión de este Leganés ambicioso y con un único objetivo: el retorno a Primera.