BARCELONA

El Barça reta a Messi

Bartomeu no se va a dar por vencido sin luchar. Quiere ponerse duro con Messi al que no regalará la carta de libertad y le exigirá que se explique.

El miércoles Barcelona amaneció en shock institucional dando por hecho que Messi estaba perdido definitivamente y dando a entender que la mejor solución ante el burofax era tratar de negociar con el astro una salida pactada. Pero a última hora de la noche, la estrategia del club viró en busca de un reto al jugador, al que se le exigirán explicaciones al tiempo que se le sigue ofreciendo un papel predominante en el proyecto de Koeman. Aquí empieza una batalla en la que Bartomeu se va a poner duro con su capitán.

La estrategia comenzó a cocerse en una reunión de emergencia en el Camp Nou a las diez de la mañana. Se convocó un gabinete de crisis al que acudieron el presidente Bartomeu, el CEO Òscar Grau, el directivo Javier Bordas y el secretario técnico Ramon Planes. Llegaron a la cita con la moral por los suelos dando por perdido al jugador y consensuando que la única salida posible ante el anuncio de Leo era pactar una salida digna, pero algo cambió en el curso del día que llevó al Barça a retar al jugador.

De la busca del pacto se pasó a la enumeración de una serie de condiciones al argentino que son las siguientes.

De entrada, el Barça se mantiene firme en que Messi no se va y que el club le considera como el pilar del nuevo proyecto, tal y como se le comunicó en el burofax de retorno al que enviaron los abogados del futbolista.

Esta posición se expresó públicamente en la voz del secretario técnico Ramon Planes, que en la presentación de Trincao explicó que "No contemplamos ninguna salida de Messi contractual. Queremos que Leo se quede. Estoy convencido que el futuro que nos viene es positivo. Messi le ha dado mucho al Barça y el Barça a Leo. Hemos de luchar para que el matrimonio Barça y Messi vaya adelante. Llevamos muchas horas a modo interno para buscar la mejor solución".

La segunda premisa del club es la de que el jugador tiene contrato y que si quiere irse deberá abonar una cláusula de 700 millones añadiendo que en ningún caso se contempla otorgarle la carta de libertad. A eso se añade el silencio administrativo. El club únicamente se expresó vía Planes y no tiene previsto hacerlo antes de que Leo se explique. Bartomeu tenía previsto ayer hablar con el jugador (descartando ir a su domicilio) para pedirle que ofrezca explicaciones a los socios. Consideran desde el palco que él ha creado una crisis y que institucionalmente no habrá reacción alguna hasta que el jugador exponga públicamente sus motivos para irse.

Además, le recuerdan que un pulso como el que protagoniza ya lo acometió Neymar en sentido contrario hace un año y no le salió bien.

El Barça no se rinde en una estrategia que incluso desde dentro de la entidad se interpreta como la búsqueda de un pacto pero que deja claro que el Barça no está dispuesto a que Messi se marche como si tal cosa. El club reta al crack.