REAL MADRID

Modric se gana seguir

Empezó mal, pero ha acabado a un nivel sobresaliente. Su contrato expira en junio de 2021 y quiere seguir, pero tendría que bajarse el sueldo. Odegaard oposita como recambio.

Modric es el ejemplo de que las cosas no son como empiezan, sino como acaban. Hablar de su renovación en septiembre era muy diferente a hacerlo ahora: había cumplido 34 años, las lesiones le azotaban, no tenía regularidad y su fútbol no convencía. Era como si al haber ganado el Balón de Oro se hubiese relajado. Pero ahora todo ha cambiado. Su nivel poscuarentena ha sido sobresaliente, convirtiéndose en una de las principales explicaciones para que el Madrid lograse el histórico '11 de 11' liguero. Ha vuelto.

Y a su mejor nivel se antoja complicado decirle que no a una renovación (acaba contrato en junio de 2021). El interés del Inter en navidades de 2018 hizo al Madrid tener que subir su puja para mantenerlo: le convenció ofreciéndole una ficha de galáctico y convirtiéndolo en uno de los jugadores mejor pagados de la plantilla, junto a Bale y Ramos. Pero ahora el contexto es diferente y lo sabe. Su fútbol es exquisito, pero va rumbo a los 35 y es lógico que el Madrid ya sopese alternativas. Luka se adapta a esa tesitura sin rechistar. Quiere ser una solución y no un problema, por lo que aceptaría bajarse el sueldo para dar aire económicamente al club y continuar.

Él quiere seguir y se lo ha ganado. Sólo se ha perdido dos partidos en el tramo final de temporada: ante el Espanyol por acumulación de tarjetas y contra el Leganés (jornada 38) por descanso. En los demás ha tenido minutos y muchos como titular. Para ser más concreto, en todos ha salido de inicio salvo en el Reale Arena. Se encuentra bien físicamente y técnicamente, pero le ha costado. Todo empezó a torcerse en la jornada 1, cuando se marchó expulsado en Balaídos (roja directa para algunos muy rigurosa). Entre la jornada 2 y la 10 sólo jugó 100', siendo titular una vez y perdiéndose cuatro partidos por molestias y sanciones. La misma cruz tuvo en Champions: no jugó ante el PSG (jornada 1) y Galatasaray (jornada 3). Además, no ha sido titular en ninguno de los dos Clásicos este año, saliendo en ambos para jugar 10'. Demasiadas semanas en la enfermería.

Su ausencia abrió la puerta a Valverde, que se acabó asentando a lo grande. Tanto, que el madridismo llegó a sopesar el fin de Modric. Pero eso le hizo despertar. A partir de la jornada 11 participó absolutamente en todos los partidos de Liga hasta la 32, cuando tuvo que parar por acumulación de amarillas. Causa de fuerza mayor. Progresivamente fue de menos a más hasta recordar a ese capitán que llevó a una humilde Croacia a soñar con ganar un Mundial: al final ha sellado una media de 49 pases acertados por partido esta temporada.

Como goleador, cinco tantos: tres en Liga, uno en Champions y uno en Supercopa de España. En total, 2.631' entre todas las competiciones, siendo el noveno jugador de la plantilla con más minutos, por delante de hombres como Marcelo (1.854'), Vinicius (1.817') o Hazard (1.545'). La jerarquía y autoridad que desprende en la medular son marca propia. Zidane, a su mejor nivel, le considera indiscutible y así lo ha reflejado en las alineaciones. Ante el City, la noche clave, fue titular (se marchó sustituido en el 83'). No fue su mejor partido, pero tampoco lo fue del Madrid en general.

La sombra de Odegaard acecha

El noruego está opositando a relevo natural y aprieta con fuerza. El Madrid ya ha comunicado a la Real Sociedad que romperá el pacto de cesión para recuperarlo inmediatamente, de forma que la cesión será de un año y no de dos, como estaba apalabrado. Zidane lo quiere ya, esta campaña, por lo que será coetáneo con Luka. El croata acaba contrato la próxima temporada y Martin apunta a ser su relevo, pero también existe la opción de apostar por una transición suave. Que Modric siga paralelamente con Odegaard un par de años más y poco a poco la juventud vaya abriéndose paso. Pero deberá ser por méritos propios, porque Luka no parece tener muchas ganas de dar un paso al lado. "Un crack siempre quiere jugar", se dice en le gremio.

Odegaard, tras un partido con la Real Sociedad.

Valorado en 12 millones

Según Transfermarkt, el croata está valorado sólo en 12 millones de euros. Su edad, 34 años, clave para que el portal considere que la inversión en su fichaje, a estas alturas, no debería ser alta. Pero la edad es sólo un número. Luka parece tener fútbol para rato y ganas de continuar vistiendo la camiseta blanca. En las manos del club está prolongar su vinculación, al menos, un par de temporadas más. Él, por fútbol, se ha ganado seguir.