BARCELONA

Lautaro, a debate en el Barça

El traspaso de Werner al Chelsea por 55 millones obliga a una reflexión a Bartomeu, que sabe la impopularidad, en el vestuario y en la calle, que le generaría pagar 100 millones por el argentino.

Como todos los grandes fichajes que se dilatan, el proceso sufre altos y bajos. En un pico de incertidumbre está el de Lautaro Martínez. A sus 22 años, el argentino es el objetivo número uno del Barça para reforzar su plantilla la próxima temporada. Sucede que el delantero del Inter de Milán tiene una cláusula de salida 111 millones de euros, sólo ejecutable las dos primeras semanas de julio, que el Barça se planteó hacer efectiva mediante cash más la 'propina' de algún jugador que entrase la operacion.

Sin embargo, las cosas han cambiado en el Barça. Los técnicos han comprobado que las estrecheces económicas en las que ha entrado el mercado por la crisis sanitaria del COVID-19 han bajado sensiblemente los precios hasta el punto de que Timo Werner, 24 años, le ha costado 55 millones de euros al Chelsea. Werner, como Lautaro, termina contrato con su actual club, el Leipzig, en 2023.

¿55 millones por Werner, 50 por Icardi, y 111 por Lautaro? Eso por no hablar del precio que pagó el Dortmund por Haaland. La pregunta ha empezado a correr como un reguero de pólvora y, por supuesto, ha llegado a oídos de Josep Maria Bartomeu, que no quiere sobrepagar al argentino. En el entorno del club estaría mal visto. Pero también dentro. En un momento en el que se especula con una posible bajada de salarios, la popularidad de Bartomeu en el vestuario quedaría por los suelos si rompe el mercado. Lautaro, que ya habría llegado a un acuerdo para jugar cinco años en el Barça (con opción, según algunos medios, a dos años más), a razón de unos 12 millones de euros anuales, espera los movimientos del Inter, que públicamente asegura que no lo dejará escapar por una cantidad inferior a su cláusula y que incluso está dispuesto a renovarle.

Si el Inter no baja sus pretensiones y tasa a Lautaro en similares condiciones a las de Werner (los dos están valorados en 64 millones de euros por transfermarkt), el Barça se pensará mucho atacar su fichaje aunque haya jugadores en la operación. En el club azulgrana no descartan tirar un año más con Suárez, que termina contrato en 2021, y esperar un segundo año más brillante de Griezmann con Braithwaite como revulsivo. Eso, si no pega un volantazo y, para hacer una inversión, vuelve a intentar el fichaje de Neymar intentando seducir al PSG con alguno de los suculentos nombres franceses que tiene en su plantilla.

Con una economía delicada, Bartomeu sabe que no es prudente como gestor ni popular como presidente presentarse con un fichaje de más de 100 millones de euros en plena post-pandemia. Menos si, en el fondo, sólo se trata de un gran proyecto de jugador, no una realidad. Lautaro parece un poco menos vestido de azulgrana estos días. Habrá que seguir con atención la estrategia que sigue el Barça.