FRANCIA

Los Thuram, un ejemplo en la lucha contra el racismo

Marcus Thuram decidó ayer su gol contra el Unión Berlín al fallecido Georges Floyd, continuando una lucha que inició su padre.

Los Thuram, un ejemplo en la lucha contra el racismo
Martin Meissner AP

En 2008, Lilian Thuram anunciaba su retirada de los terrenos de juego. El campeón del mundo de 1998 con la selección francesa había iniciado años atrás un movimiento para luchar contra el racismo en los campos de fútbol y en la sociedad. Natural de la colonia francesa Guadalupe, ha formado parte desde 2008 en el Consejo de Integración francés, ha sido director del colectivo Devoirs des mémoires y es embajador de UNICEF.

"Cuando eres neutral ante el racismo, quiere decir que lo respaldas" dijo en 2019 el exjugador del Barcelona en una entrevista EFE. Ayer, su hijo Marcus continuó el legado de los Thuram y dedicó a Georges Floyd uno de los dos goles que anotó en la victoria del Gladbach frente al Unión Berlín. "Fue un gesto a la altura de su padre", rezaban las crónicas francesas.

En los últimos años, Lilian Thuram se ha comprometido para hacer del fútbol un lugar de reivindicación contra el racismo. Sus crónicas en el diario Le Parisien han sido utilizadas como ejemplo para erradicar una cuestión que sigue siendo noticia en los campos de fútbol en pleno 2020. En 2019, el internacional francés recalcaba en una entrevista a El País que los mejores jugadores del Barcelona eran inmigrantes: "Messi, Suárez, Umtiti... ¡Todo está lleno de inmigrantes!, ¿por qué hay algunos que no aceptan inmigrantes?"

Una de las imágenes que más dio la vuelta al mundo con Thuram de protagonista se vivió en 2001, cuando Francia y Argelia disputaron un amistoso en el Stade France. Era el primer partido entre ambas selecciones desde 1962, tras un largo y tendido conflicto por culpa del colonialismo y que Thuram había denunciado durante muchos años. En medio del encuentro, varios aficionados de Argelia invadieron el campo, provocando fuertes enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y con algunos jugadores franceses. Thuram denunció aquellos hechos explicando que la solución no era pitar el himno francés ni realizar este tipo de actos, ya que lo único que conseguían eran dañar la imagen de los argelinos y aumentar la confrotación entre los dos países.

Días después de retirarse como jugador, Thuram volvió a dar ejemplo tras rechazar una proposición del expresidente de la República, Nicolas Sarkozy, para ejercer como ministro de Diversidad; "Siempre ha habido leyes que han discriminado a las personas, ahora hay violencia en el discurso político, estamos nosotros (los franceses) y luego los refugiados".

"No es que uno nazca racista, sino que se vuelve racista", fue el lema con el que Thuram decidió abrir su Fundación. Una organización que da clases en colegios sin retribución económica y que pretende fomentar los valores que deben instaurarse en una sociedad. Sin duda, una lucha que ya ha iniciado su hijo Marcus y que podría también expandirse a Khéphren, que se encuentra actualmente en el Niza de la Ligue 1.