BARCELONA

Así será el primer día del Barça: test de velocidad y fuerza

Los preparadores físicos han planificado una serie de ejercicios para el regreso al trabajo con el objetivo de evaluar el estado y las secuelas del jugador durante el confinamiento.

Ya está todo preparado en la Ciutat Esportiva para acoger de nuevo a los futbolistas del primer equipo en el regreso a la actividad y a los entrenamientos tras más de cincuenta días de confinamiento. El primer día, viernes a partir de las 9,30 horas, será un poco diferente a los siguientes que vendrán: no se realizará una sesión normal sino que los jugadores pasarán por una serie de pruebas y evaluaciones para conocer exactamente el estado en el que llegan.

El pasado miércoles, aparte de la prueba PCR del coronavirus, se sometieron a un electrocardiograma, un análisis de sangre y una medición del índice de grasa corporal. En este sentido, todos los futbolistas pasaron la prueba con nota, ya que no había alteraciones importante aeróbicas ni tampoco en el metabolismo, al ser el aumento de grasa inferior al 0.9% en todos los casos. En cuanto a la analítica de sangre, aparte para controlar riesgo de alteraciones en el metabolismo, se comprobó la capacidad de filtrar glucógeno,clave para la resistencia aeróbica.

Pero aún les queda por superar otra jornada más de pruebas. El primer día de regreso a la actividad les esperan más evaluaciones y controles para conocer exactamente el estado físico en el que se encuentran. Para empezar un test de metabolismo aeróbico y anaeróbicopara estudiar la capacidad de recuperar esfuerzos. Estas pruebas se realizarán con carrera continua alrededor del campo y con un chaleco GPS que irá midiendo los datos.

Posteriormente se les realizará un test de velocidad máxima y esprints. Se trata de una prueba muy importante para comprobar si se han perdido facultades en una de las acciones mecánicas más importantes del fútbol, con especial incidencia en los isquiotibiales. Y un tercero que será en el gimnasio, con la prueba de fuerza y estudio de la pérdida de masa muscular, como principal prevención del riesgo de lesiones.

A partir de aquí los entrenamientos serán individuales, hasta que se supere la fase 2, con un equilibrio entre el trabajo en el gimnasio y de campo. La progresión irá de menos a más, hasta que se centralice básicamente todo en los ejercicios de campo. Evidentemente, el balón será protagonista desde el primer día, aunque sin la posibilidad de jugar con el resto de compañeros, por lo que se realizarán ejercicios muy específicos en circuitos especiales para seguir recuperando los mecanismos específicos de un futbolista.

No hay duda de que el contexto complica el trabajo de los preparadores de forma inusual. El hecho de no poder contar con más de seis jugadores en el campo o de no poder trabajar con más de dos futbolistas en el gimnasio, obligará a los responsables a un sobreesfuerzo a la hora de medir los horarios de actividad y los controles de la plantilla.