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ATALANTA 1 -MILÁN 3

Piatek es una máquina

Piatek es una máquina

PAOLO MAGNI

EFE

Un doblete del delantero polaco lideró el fundamental triunfo del Milán en el complicado campo del Atalanta: los rossoneri defendieron su cuarto puesto.

Si media Europa (Real Madrid incluido) se había fijado en Krzysztof Piatek había una razón, o varias mejor dicho. Quedan claras cada semana más: el polaco, con un doblete, lideró el triunfo del Milán en el durísimo campo del Atalanta, donde hace dos semanas la mismísima Juventus cayó 3-0. No era un partido cualquiera: con una victoria, los locales se habrían apoderado de un cuarto puesto que los de Gattuso están reforzando con gran autoridad. Y ahora hasta pueden apuntar al tercero: el Inter, que este domingo recibe al Sampdoria, solo tiene un punto más.

Tras un buen arranque milanista con Kessié que, dos veces, tiró la oportunidad de adelantarse, los nerazzurri crecieron hasta lograr una merecida ventaja: Ilicic llegó hasta el fondo, sentó a Rodríguez con un precioso regate y con un centro raso encontró a Freuler, cuyo remate golpeó a Donnarumma y al poste antes de convertirse en gol.

El Atalanta creció e hizo méritos para el 2-0, pero segundos antes del descanso los rossoneri pusieron las tablas. Piatek, aprovechando un centro de Rodríguez, se sacó de la chistera una preciosa volea, otra magia de su inmenso repertorio. El tanto encendió a los milaneses, que le dieron la vuelta a la tortilla entre el 55’ y el 61’: Calhanoglu, con un derechazo desde la frontal, firmó el 2-1, y para sentenciar volvió a aparecer el ‘Pistolero’. Piatek cabeceó en la red, con violencia, un córner del propio turco, mejorando unos registros que dan miedo: seis goles en sus cinco partidos de rossonero, 17 en la Serie A (dos menos que Cristiano), 25 en las 26 presencias de este curso. Los tifosi, con sus proezas, se olvidaron de Higuaín enseguida y ya le dedicaron un cántico que se hizo viral.

En la última media hora ocurrió poco más: los de Gasperini, sin éxito, intentaron volver a meterse en el partido y se ganaron así los aplausos de su gente. El Milán, por su parte, celebró un triunfo vital, la solidez de su defensa (apenas cuatro goles encajados en diez jornadas), dos meses sin perder y la explosión de un talento que no deja de sorprender. Gattuso tiene muchos motivos por estar contento.