Competición
  • Euroliga
  • Copa Argentina
Euroliga
EN JUEGO
Maccabi TEL

61

Estrella Roja RED

48

EN JUEGO
B. Munich MUN

87

Asvel Villeurbanne AVI

51

EN JUEGO
Panathinaikos PAN

71

Milan MIL

70

FINALIZADO
CSKA CSK

99

Khimki Moscú KHI

86

Copa Argentina
FINALIZADO
Colón de Santa Fe Colón de Santa Fe COL

2 2

Estudiantes Caseros Estudiantes Caseros CAE

2 2

  • 1ª Parte
  • 15'
  • 30'
  • 2ª Parte
  • 60'
  • 75'
  • 90'
Portugal

49' Cristiano

52' Nani

70' Bruno Alves

71' Cristiano

73' Sale Renato Sanches entra André Gomes

78' Sale Silva entra Moutinho

85' Sale Nani entra Quaresma

Gales

7' Joe Allen

57' Sale Ledley entra Vokes

61' James Chester

62' Sale Robson-Kanu entra Church

65' Sale Collins entra Jonathan Williams

87' Bale

SEMIFINALES | PORTUGAL 2 - GALES 0

Cristiano vuela y conduce a Portugal a la final de la Euro

Después de ganar la Champions con el Madrid, optará a la Eurocopa tras eliminar a Gales en semifinales con un gran cabezazo y un tanto de Nani que originó él. Bale murió de pie.

ATLAS

Cristiano Ronaldo se elevó en el cielo de Lyon y de un testarazo impresionante le abrió las puertas a Portugal de la final de París. Enganchado a ese gol, el equipo portugués aprovechó el desconcierto galés para en tres minutos cerrar definitivamente el billete al Stade de France con un gol de Nani liquidando así a País de Gales por 2-0. Cristiano dejó claro que es un competidor fabuloso y supo entrar en escena a lo grande. Con su gol de ayer empata con Platini como máximo goleador de la Eurocopa con 9 goles, competición en la que es el jugador que más partidos a disputado. Le falta el título y el domingo lo tendrá a tiro.

En el duelo entre Cristiano y Bale, el primero tiró de galones y fue determinante. Los grandes jugadores están para los grandes partidos y las grandes ocasiones y si bien es cierto que el campeonato del portugués no ha sido deslumbrante, no lo es menos que siempre que su equipo ha estado contra las cuerdas, Cristiano ha aparecido. Rescató a Portugal ante Hungría cuando se complicaban los octavos, protagonizó la jugada con la que Quaresma sentenció a Croacia, marcó el penalti en la tanda ante Polonia y fue decisivo ante Gales.

Tras pasar de puntillas por la primera parte, decidió entrar en el partido como un trueno a los 50 minutos al rematar un saque esquina botado en corto por Joao Mario que colocó Guerreiro al cielo del área galesa donde pareció que unos tramoyistas elevaban a Cristiano por encima de defensores y atacantes que parecieron tener plomo en la zona del cuerpo donde Cristiano tiene muelles.

A partir de esa levitación que supuso el 1-0, País de Gales perdió el guión de un partido que pasó de ser un documental de paisajes y claustros de monasterios a una película de persecuciones. Portugal fue el que mejor interpretó ese cambio de ritmo y tres minutos después de inaugurar el marcador, Cristiano volvió a aparecer. Un disparo suyo fue desviado en el área pequeña por Nani dejando a Gales groggy en la lona.

Pero si Cristiano había envidado fuerte, Bale no iba a quedarse atrás. El ’11’ en un despliegue físico descomunal trató de hacerlo todo. Bajó a repartir juego, cruzó balones a las bandas, robó y ya cuando el tiempo apremiaba sacó el cañón que tiene en la pierna izquierda desde cualquier lugar del campo. Lo que pasa es que esos lugares, por lo general, eran muy lejanos al marco rival y Rui Patricio no tuvo problemas para conjurar el peligro. Incluso en su afán por recuperar balones, Bale vio una amarilla por juego peligroso.

A Bale le faltó esta vez su mejor socio, Aaron Ramsey, quien impotente desde la grada vio como esta vez el balón no circulaba con la fluidez de otras veces. La ausencia del centrocampista del Arsenal resultó ser más decisiva para su equipo que las de William Carvalho (bien cubierta por Danilo) y de Pepe, con fatiga muscular, que fue baja de última hora. Le sustituyó Bruno Alves, que estuvo estupendo en la cobertura y al Portugal sólo echó de menos a la hora de imponer más intensidad en un partido que le vale a Portugal estar el domingo en París. Falta saber el rival.