La presión afecta y Brasil está al borde de un ataque de nervios

Cuartos | Brasil - Colombia

La presión afecta y Brasil está al borde de un ataque de nervios

La presión pasa factura al equipo organizador del Mundial. Luiz Felipe Scolari fue de los primeros en aportar la psicología y trabaja con una doctora para ayudar a los jugadores.

Hasta ahora, Scolari lo había llevado en secreto, pero ante Chile todos vieron como la presión está afectando a los jugadores brasileños. Durante el partido de octavos y muy especialmente durante la tanda de penaltis la imagen de los integrantes de la selección causó gran preocupación. La imagen de Thiago Silva aislado del grupo, sentado sobre un balón rezando y llorando mientras se ejecutaba la tanda decisiva es el mejor ejemplo de que la presión está sobrepasando a los jugadores.

Carlos Alberto Torres, capitán de la selección campeona en el 70, criticó este comportamiento: “Estoy extrañado, me hubiera gustado ver a Thiago en el centro del campo gritando y dando ánimos, no en un rincón deprimido. Él es el capitán no se puede venir abajo de esta manera. Así no se ganará nada”.

Thiago ha reconocido en varias ocasiones que los nervios le están afectando. Incluso su madre, Angela Maria, declaró al diario Lance que su hijo le había confesado que no podía dormir. En el momento de los penaltis contra Chile, Thiago le pidió a Scolari lanzar el último penalti de un posible desempate.

Esta situación no coge por sorpresa a Scolari, aunque posiblemente nunca se imaginó que llegaría hasta este extremo. La selección convocada por Felipao es la que tiene la mayor media de edad de Brasil en la historia de los Mundiales (28,2 años), pero también es muy inexperta ya que de los 23 integrantes, 17 debutan en un Mundial.

Scolari fue de los primeros técnicos que trabajó con psicólogos deportivos y esta vez ha vuelto a confiar en la doctora Regina Brandao, que colabora con él desde los años 90 y que estuvo en el Mundial del 2002 con Brasil y en la Eurocopa del 2004 con Portugal.

Ayudada por dos colaboradoras, Regina se entrevistó personalmente con todos los integrantes de la selección brasileña para trazar un perfil psicológico personalizado. Cada jugador mantuvo una charla con ella y se sometió a un test de personalidad. Las conclusiones se recogieron en un informe de más de cien páginas que se le entregó al técnico. Hecho su trabajo las especialistas abandonaron la concentración de Granja Comary y ahora rehúsan hacer declaraciones alegando “ética profesional”.

En base al informe de las psicólogas, Scolari trabaja en su relación personal con los jugadores. “Gracias a estos informes sé cómo puedo tratar a cada uno. Cada jugador es especial. Algunos necesitan cariño, otros mano dura”, afirma el seleccionador que siempre ha alardeado de su fama de psicólogo con sus jugadores.

Para tratar de destensar a sus futbolistas, Scolari ha suavizado el régimen de concentración del equipo y concede día de descanso a los suyos después de cada partido y permite que parientes y amigos puedan visitar a los jugadores incluso el día de la previa del partido.

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