El Granada pasa por encima a Osasuna y acaricia la salvación

GRANADA 3 - OSASUNA 0

El Granada pasa por encima a Osasuna y acaricia la salvación

El Granada pasa por encima a Osasuna y acaricia la salvación

MIGUEL ÁNGEL MOLINA

EFE

Si el Espanyol tiene su día en Riazor y gana al Deportivo, el equipo de Lucas Alcaraz será matemáticamente equipo de Primera una temporada más. Osasuna se complica la vida.

Alcaraz y su Granada están ahí, a escasos metros de la orilla. Puede que incluso hoy, si el Espanyol tiene su día en Riazor, los rojiblancos sean matemáticamente equipo de Primera una temporada más. Para eso aún deberá esperar Osasuna, al que ayer pasaron por encima en Los Cármenes. La afición del Granada cumplió su parte. Abarrotó las gradas y brindó un recibimiento de héroes a los suyos. Alcaraz se mantuvo en su apuesta de ganar la batalla del mediocampo añadiendo a Brahimi y ahí cimentó una victoria casi definitiva. “¡Granada es de Primera!”, rugió Los Cármenes. Sabor a permanencia.

Vuelca habitualmente su pizarra a la izquierda Lucas Alcaraz. Siqueira y Nolito le ofrecen al juego rojiblanco desequilibrio y profundidad. Así generó todo el peligro el Granada en la primera parte, hurgando en las espaldas de Marc Bertrán. Primero fue Aranda nada más empezar, pero al remate de El Arabi le faltó muchísima maldad. Poco después Nolito aplicó su talento a un envío preciso y letal que dejó a Aranda mano a mano con Andrés. El paleño lo hizo todo bien. Pero empleó un metro más de la cuenta en deshacerse del portero navarro y se quedó sin ángulo. Siqueira salió al quite un minuto después. Un rebote le dejó en clara ventaja en la posición de extremo. Y el brasileño, con metros por delante, es un puñal. Agotó el campo y envolvió con el interior de su zurda un regalo que El Arabi, en boca de gol, no desperdició. Osasuna y Mendilibar no encontraban respuestas. Todo quedaba reducido al oficio de Kike Sola, tan voluntarioso como desasistido y falto de inspiración.

La apuesta por Brahimi garantiza control y mayor manejo del partido. Alcaraz le ha entregado los galones y el franco-argelino lidera el juego rojiblanco. Manejo, toque, visión de juego y desborde. Su presencia, arrancando desde la derecha, garantiza superioridad en el eje. Ayer gobernó el partido de cabo a rabo. Osasuna sólo encontró algún resquicio en un tímido contragolpe que no culminó Bertrán y un disparo lejano de De las Cuevas que acarició la parte superior del travesaño. Nada más.

Todo lo bueno del partido lo puso el Granada. La entrada de Buonanotte llenó de electricidad los últimos minutos rojiblancos. Siqueira coronó su enésima exhibición con un penalti a lo Panenka. Buonanotte, excelente agitador de partidos, puso la guinda.

Comentarios

Comentarios no disponibles