Los médicos del club recomiendan que se dosifique la carga
También masajes y electroterapia.

Los médicos del Real Madrid tienen entre algodones a Kaká por su historial de problemas por pubalgia. El principal temor es que se convierta en una dolencia crónica, lo que obligaría al internacional brasileño a pasar por el quirófano para, como explica Carlos Díez de Sanitas (el jefe de los servicios médicos del club blanco), "aliviar la excesiva presión que ejercen los aductores sobre el pubis".
Mientras no se decida ese extremo, Kaká seguirá unos cuidados encaminados a evitar que vuelva a resentirse de la pubalgia: su carga de trabajo estará muy dosificada, hará ejercicios para reforzar la musculatura estabilizadora de la cadera junto con ejercicios de potenciación muscular.
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Según Díez, aunque lo mejor para tratarla es el reposo, en el caso de un futbolista "la idea consiste en reducir al máximo el tiempo que tenga que estar inactivo. El objetivo es que aumente la capacidad de elongación muscular de esa zona". El tratamiento para que remita el dolor incluye "masajes en aductores y abdominales, además de elongación por posturas excéntricas de isquiotibiales, aductores y psoas", acompañado todo ello de electroterapia y aplicación de frío tras las diversas sesiones de fisioterapia.
El objetivo es que Kaká evite una operación que le supondría estar cerca de dos meses en el dique seco.



