La copa original, la Jules Rimet, fue robada en 1983
Brasil la obtuvo en propiedad en 1970
El trofeo Jules Rimet, llamado así en honor al presidente de la FIFA, fue el premio original para los ganadores del Mundial. Lo encargó el propio Rimet en 1929 al célebre orfebre francés Abel Lafleur. Representaba la figura de la diosa griega de la victoria, Niké, que sostenía un recipiente. Medía 30 centímetros y pesaba cuatro kilos, de los cuales 1,8 eran de oro. En 1966, cuatro meses antes del inicio del Mundial de 1966 de Inglaterra, el trofeo fue robado durante una exhibición. Siete días después fue encontrado por un perro llamado Pickles. En 1970, Brasil ganó su tercer Mundial (tras los de 1958 y 1962) y se quedó el trofeo en propiedad. Ya en Brasil, fue robado de nuevo y nunca más apareció. Lo que se exhibe es una réplica de Eastman Kodak de 1984.



