El misterioso silencio de Matías Lequi
Después de una semana movidita, una de las voces que más interés despertaba entre todos los aficionados del Celta era la del argentino Matías Lequi. El central fue el protagonista involuntario del origen del enfado del público de Balaídos. Su entrada para amarrar un resultado y su posterior salida del campo para intentar dar la vuelta al marcador propició las iras de la grada y llevó a Fernando Vázquez a hacer unas "desafortunadas" declaraciones. Eso sí, el técnico defendió su acierto en el cambio y, de hecho, aseguró que el jugador también habría entendido la sustitución. Sin embargo, no parece que el central argentino haya visto la jugada de la misma manera que su entrenador, ya que ayer el futbolista (que trata de superar una bronquitis que le ha dejado K.O. esta semana) fue requerido por los medios de comunicación y el central declinó la invitación e hizo saber a la prensa que no haría declaraciones esta semana. No hace falta decir que Lequi, como todos los futbolistas, quiere jugar el mayor número de minutos posible y que él nunca se hubiera quitado del campo. El argentino ha tomado la decisión de no hablar y, tal y como están las cosas, puede ser una postura acertada, ya que ahora no ayudaría a nadie el salir diciendo que está enfadado, cabreado o que no entendió el cambio. Así, su misterioso silencio deja en buen lugar a todos y al Celta no le viene nada mal.



