Abucheos a Brasil y quema de una estatua de Ronaldinho

Los integrantes de la selección de Brasil que volvieron a su país fueron recibidos con abucheos, palabras obscenas, insultos y gritos de "vergüenza". El seleccionador Parreira llegó acompañado por sólo 12 de los 23 convocados y tuvo que salir por la puerta de atrás del aeropuerto para evitar en monumental enfado de los hinchas, que sólo tuvieron aplausos y palabras de ánimo para Gilberto Silva, el único de los titulares junto al capitán Cafú que ha regresado a Brasil. Luego, en una rueda de Prensa en Río de Janeiro, Parreira dio a entender que pensaba abandonar el cargo: "Yo ya tomé la decisión, pero sólo se la voy a decir al presidente Ricardo Teixeira cuando regrese. Ocurra lo que ocurra, quien asuma el mando del barco tiene que empezar a pensar en el Mundial de 2010". La Prensa ya especula que su sustituto puede ser Vanderlei Luxemburgo, ex entrenador del Real Madrid. En una entrevista en O Globo, Pelé, afirmaba que había que aprender de la derrota frente a Francia: "En la vida es necesario saber ganar y perder. Espero realmente que esta inesperada derrota sirva de gran ejemplo para próximos torneos. Puede ser una gran lección". Mientras tanto, la furia de la torcida se cebó en una de las estrellas que no apareció por Alemania: Ronaldinho. Un grupo de hinchas acabó ayer con una estatua erigida en honor del jugador del Barça en Chapecó. La imagen (ver foto) de 7,5 metros, elaborada en resina y hierro, que fue inaugurada hace dos años, amaneció totalmente destrozada y quemada.



