Los toros y el fútbol son sus grandes pasiones
Reconocido abogado, consejero de varias empresas y empresario de la plaza de toros de Las Ventas, la vida de Ramón Calderón ha estado vinculada al Madrid desde que se hizo socio en 1979. Siempre activo durante el tiempo que estuvo en la oposición, ahora toma el timón del barco...

Sus primeros recuerdos vinculados a un balón se ubican en la plaza de toros de Palencia (allí nació en 1951). Entonces, levantando sólo unos palmos del suelo, no le tocó otra que cambiar el albero por la hierba para dar patadas a un balón. Su padre y su abuelo regentaron el coso taurino palentino. Y de ese doble recuerdo de la infancia, fútbol y toros, fue fabricando las dos grandes pasiones de su vida. "A veces es cierto que me cuesta decantarme, pero siempre me acaba tirando más el fútbol".
Ramón Calderón cursó los estudios de Derecho en la Universidad de Navarra, de la que salió licenciado en 1975. Un año más tarde se trasladó a Madrid para crear su propio bufete, donde comenzó a labrarse un prestigio profesional que dura hasta hoy. En la década de los ochenta representó a Isabel Pantoja en el juicio por la vulneración del derecho a la intimidad por la comercialización de las imágenes en las que el diestro Paquirri agonizaba en la plaza cordobesa de Pozoblanco. Además, ha ocupado la secretaría del consejo de administración de la agencia de viajes Rap Aviation, que trabajó para el club blanco, y se ha sentado en varios consejos de empresas del sector inmobiliario y de la construcción como Vallehermoso (de 2002 a 2003) y tras la fusión de ésta última con Sacyr en la resultante Sacyr-Vallerhermoso (abril de 2003 a febrero de 2004). En 2003 entró en el consejo de administración del Diario de León y también es miembro del consejo asesor de Legálitas.
Si en el fútbol y en su relación con el Madrid ha gastado muchos esfuerzos, no han sido menos los que ha invertido en convertirse en empresario de la plaza de toros de Las Ventas. En 1989 formó parte de la propuesta In-90 para conseguir su administración, aunque no accedió a la gestión de esta plaza hasta diciembre de 2004 al ganar el concurso para dos años la sociedad Taurovent, encabezada por José Antonio Martínez Uranga 'Chopera' y su hijo Manuel Martínez Erice. Calderón tiene el 5 por ciento del capital.
Pero su vinculación con el Madrid empezó mucho antes, en abril de 1979. En 1991 realiza su primer intento de entrar en la directiva en calidad de vicepresidente en la candidatura de Alfonso Ussía, pero pierde las elecciones ante Mendoza. En el 95 repite experiencia con Florentino Pérez, esta vez como secretario general de una nutrida lista de miembros de la Asociación para la Defensa del Patrimonio del Real Madrid, un grupo nacido en julio de 1993 contrario a la conversión del club en Sociedad Anónima Deportiva.
Volvió a perder, pero durante todos esos años de oposición tomó una posición activa, representando al socio rebelde y reivindicativo. Defendió los derechos de los socios hasta el punto de que en julio de 1992 promovió una moción de censura contra Mendoza. Una asamblea tras otra denunció la difícil situación económica, consiguiendo que en la del 23 de octubre de 1995 no se aprobaran las cuentas, decisión que le costó el puesto a Mendoza, que acabó dimitiendo. Pero le sucedió Sanz y éste consiguió aprobar las cuentas y quedarse en el cargo.
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El activismo de Calderón también le costó algún disgusto. El 3 de octubre de 1999 tuvo que cortar su discurso en la asamblea de compromisarios después de haber llegado a ella con escolta policial. Se fue del recinto abucheado tras denunciar la existencia de dinero negro en el club y el "grado de imbecilidad en que tenía la Junta a sus socios".
Finalmente, en 2002 accedió con Florentino Pérez a la Junta Directiva. Desvinculado de ella, ayer fue proclamado nuevo presidente. El sueño de su vida, como bien saben su mujer, Teresa Galán, y sus tres hijos (Leticia, Jaime y Mariana), su otra gran pasión.



