Los hijos de Sócrates vuelven al Pizjuán
En el Mundial España 82, Brasil deslumbró al mundo en Sevilla.
ueron tres días imborrables, tres triunfos de Brasil, tres sesiones de hipnosis colectiva en junio de 1982: 14, 18 y 23-J. Primero, la URSS, en el Sánchez-Pizjuán (2-1). Las otros dos exhibiciones (4-1 y 4-0), Escocia y Nueva Zelanda, en el Benito Villamarín, hoy denominado oficialmente Manuel Ruiz de Lopera por la asamblea de socios del Real Betis Balompié.
En esos días, Sevilla, la ciudad más bruja, se embrujaba hasta las madrugadas por la macumba de los hechiceros del futebol-arte: auscultados por un doctor progresista, Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira. El nombre completo y exacto del Doctor, que aún calzó las botas en 2004, a los 50 años, con el equipo amateur inglés del Garforth. En Brasil, Sócrates ha operado con grupos ecologistas y progresistas (Democracia Corinthiana, por ejemplo).
Pero en 1982, el Doctor era el líder de una gente que hacía un fútbol pecaminoso o promiscuo: tan bello era. Telé Santana se limitaba a mover, sin mucho orden táctico, a este grupo de estrellas: Leandro, Luisinho, Oscar, Junior, Sócrates, Falçao, Toninho Cerezo, Zico y Eder. Faltarían dos para el presunto once titular, pero no eran estrellas: el delantero-tanque Serginho, y el poco fiable y calvorota portero Valdir Peres.
Los hijos de Sócrates regresan al Pizjuán. No sé quién es mejor, si ellos o los del 82. Sí sé dónde habitaba la magia.
Ronaldinho "Robinho será el mejor"
Robinho tiene todas las características para ser el mejor jugador del mundo. Aunque juegue en el Real Madrid y yo en el Barcelona, no somos rivales, sino muy buenos amigos. Ahora estamos en la mejor Liga del mundo y espero poder jugar junto a él en la selección brasileña durante muchos años. Es un jugador que puede crecer y él lo sabe".
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Robinho "Ronaldinho es un grande"
Ante el Real Madrid, como frente a la selección brasileña, todos los equipos juegan a la defensiva. Por eso creo que el partido ante el Cádiz fue igual de duro que todos. No entiendo que mi actuación en ese encuentro fuese más fácil que ante cualquier otro equipo y siempre jugaré con la misma intensidad. Creo que todo el mundo conoce a Ronaldinho. No puedo destacar nada de él porque su calidad de juego habla por sí sola. Espero poder acomodarme lo antes posible al fútbol español y a mi nuevo equipo. Parreira me prefiere jugando desde atrás, pero creo que podré acomodarme fácilmente a cualquier posición".



