Primera | Real Madrid

El sucesor de O Rei Pelé

Robinho, el genio que vio tarjeta por regatear en exceso

<b>CAMPEÓN. </b>Robinho triunfó en la Copa Confederaciones con Brasil.

Pelé lo vio en un entrenamiento cuando tenía 15 años y le dijo: "Me recuerdas a mí. Verte jugar casi me hace llorar". Desde entonces y hasta ahora, con 21 años, Robinho ha sido comparado a los más grandes del fútbol. Cuando asombró con una triple bicicleta a Rogerio en una final contra el Corinthians la comparación fue con Garrincha.

Robson de Souza, Robinho, nació en Sao Vicente, una población muy pobre de las afueras de Sao Paulo. Allí vivía junto a su madre y su padre, que trabajaba en el mantenimiento de las alcantarillas de la ciudad. Allí creció alimentándose casi exclusivamente de arroz y huevos. Él mismo asegura que no hizo una comida de dos platos hasta que llegó con 16 años a la residencia del Santos. Esa, seguramente, es la razón de su aspecto físico (1,75 y 62 kilos), marcado por una extrema delgadez y unas finas piernas como palillos que recordaron en su debut con el Santos al primer Zico.

En el parque de Bitarú comenzó a dejar las primeras muestras de su genio. Y desde muy pronto su regate causó sensación en el país de los regates. Se vio que era un futbolista distinto, desequilibrante, ágil, de los que hacen hablar a la pelota. Y, por si el talento no fuera suficiente, a pesar de su juventud, ha demostrado una gran regularidad en su juego, siempre afiladísimo. Su aparente fragilidad no ha impedido que entre sus muchos apodos esté el de Diablo Negro.

Técnicamente, Robinho no es un goleador puro, pero es excelente por la derecha, aunque también sabe moverse con peligro por la izquierda y además puede jugar también como segundo punta. Como único requisito, necesita el balón al pie.

Sus mayores logros deportivos han sido el Campeonato que logró con el Santos en 2004 y la Copa Confederaciones con Brasil en el pasado mes de junio.

Sin embargo, Robinho puede presumir de algo que no ha logrado ningún futbolista en el mundo. Consciente de que la habilidad del chico le iba a suponer mucho trabajo por la infinidad de faltas que le hacen, en 2003 el árbitro Anselmo da Costa se dirigió a él al inicio del partido entre el Santos y el Inter de Limeira y le dijo con tono amenazante: "Ándate con cuidado, porque como te excedas con los gambeteos te mando a la mierda". El Santos venció por 5-1 y el delantero vio una tarjeta "por provocar a los rivales con sus excesivos regates", según reflejó el acta.

Noticias relacionadas

Personalmente, Robinho es un futbolista extrovertido, divertido, bromista y descarado. Representa todo lo que los brasileños adoran: talento puro, regate, habilidad y diversión.

El secuestro de su madre en noviembre del mes pasado, justo cuando negociaba su traspaso al Real Madrid, le convenció definitivamente para salir de Brasil. Ahora ya es jugador del Madrid. Ve cumplido su sueño de vestir la camiseta blanca. Es el nuevo galáctico de Florentino Pérez.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados