Julio Baptista

"El Barcelona nunca fue a por mí de verdad"

Este brasileño se ha ganado el cariño de los sevillistas y la admiración del fútbol español. Es, sin duda, el ídolo de una afición que sueña con hacer algo gordo en el año de su Centenario. La Bestia amenaza: "Claro que podemos ganarle al Barça". Pero sin perder la humildad y su sonrisa de niño.

Julio Baptista

Mediodía en Sevilla. El frío congela hasta los pensamientos. Julio Baptista recibe a AS en el Hotel Sevilla Center, a dos pasos de su domicilio desvalijado hace unos días. No hay tiempo para recuperarse del intenso choque ante Osasuna. El Barça está a punto de llegar a Sevilla. Desde uno de los puntos más altos del nuevo Nervión, la Bestia se confiesa con la Giralda en el horizonte. ¿Le ha sorprendido su fútbol?

No es fácil venir desde tan lejos y en poco tiempo ofrecer este rendimiento. La adaptación fue perfecta. En cierta manera, todo me ha sorprendido. Aunque yo sabía que mi fuerza y calidad podían explotar aquí. Pero el mérito es del trabajo colectivo del Sevilla.

Llegó siendo un embrión del nuevo Mauro Silva y se ha convertido en uno de los grandes delanteros europeos. Cuente esta historia...

Caparrós ha reconocido que tras un partido amistoso en la Línea (en su primer verano en España) decidió colocarme ahí arriba. Pensó que con mi fuerza en la llegada y jugando de cara, detrás de los delanteros, podría hacer mucho daño. Y así ha sido. Cada día me gusta jugar más en esa posición. El gol da alegrías.

Después de unos pequeños pases para el lucimiento, encaremos la faena de verdad. ¿Qué pasó el verano pasado con el Barcelona?

Nada. Se habló mucho más de lo que sucedió, de verdad. Simplemente, mostró cierto interés por mí. Punto. Yo me dediqué a trabajar, y aquí estoy, tan a gusto.

¿Es cierto que le marearon prometiéndole una ficha galáctica?

No me volví loco por el interés del Barcelona. Estaba en Brasil, con mi selección, y no me enteré de demasiadas cosas. Vosotros sabíais más que yo. Estuve muy tranquilo.

¿Por qué no cuajó todo aquello?

Hasta que las cosas no se concretan no existe nada. Mientras que tu agente no te diga: 'Venga, que nos vamos'... En ningún momento me comentaron que me iba al Barcelona. Existió un interés, pero nada más. Estuvieron todo el verano diciendo que me querían, pero no hubo nada concreto. Todo fue una hipótesis. En ningún momento el Barça vino por mí, de verdad.

¿Sintió que se le escapaba una gran oportunidad?

Nada de eso. En el Sevilla me encuentro muy bien. Me encanta el club y la ciudad (dice, señalando el espectacular panorama que tiene desde la terraza). Me han acogido fenomenal. Para mí, es muy bonito poder entrar en la historia del Sevilla. Todo esto permite que un jugador madure. Todo tiene su tiempo y las cosas que tengan que ocurrir, pasarán. Uno no puede volverse loco porque digan que el Barcelona te quiere. No pienso demasiado, hay que vivir el presente.

¿Es cierto que Ronaldinho recomendó su fichaje al club catalán?

Es muy buena gente y un gran amigo mío. Sé que le preguntaron y él habló bien de mí. ¡Somos amigos! ¿Qué iba a decir?

Dicen que no está a su mejor nivel.

Hacer dos años consecutivos con el rendimiento de la temporada pasada es muy complicado. Siempre tiene dos jugadores encima. Pero es uno de los grandes. Su calidad y su facilidad para desequilibrar están fuera de lo normal.

¿Él o Ronaldo?

Los dos son es-pec-ta-cu-la-res.

¿Es el Barça ya campeón de Liga?

Pensar eso es una locura. Queda una segunda vuelta entera. Mira lo que ocurrió el año pasado. Estuvieron muy cerca de coger al Valencia...

Desde la lejanía brasileña, ¿es el Madrid más que el Barcelona?

La historia del Madrid se engrandece por todos los títulos que ha ganado. El Barcelona no ha conquistado todo lo que tenía a su alcance. El Barça es un club grandioso, con enormes estructuras. Quizá, si hubiera ganado más títulos, se hablaría mucho más de su grandeza. Le falta los títulos del Madrid.

¿Qué le ocurre al Madrid? ¿Se agota la capacidad de los galácticos?

Simplemente, está en un proceso de cambios. Necesita un tiempo para encontrar su mejor forma. Pero en ese equipo no hay nadie acabado, todos son titulares en sus selecciones. ¿Ronaldo? Le queda aún muchísima cuerda.

¿Le sorprendió el fichaje de Luxemburgo durante las Navidades?

Nada de eso. Se habla mucho de si puede ser el entrenador ideal. Yo no tengo dudas. A lo mejor, en España no lo conocen muy bien. Pero ha ganado muchas cosas. Si le dan tiempo, demostrará que es un gran técnico.

Por cierto, ¿por qué no se arregla el tema de su ampliación de contrato con el Sevilla?

No lo sé, no hay novedades. Pero yo estoy tranquilo. Tengo contrato por esta temporada y tres más.

Su agente Juan Figger dice que hay unas cláusulas que le benefician en una posible salida. ¿Podría descubrirlas?

Si mi agente lo dice (sonríe como cuando un niño guarda un secreto). No sé nada. Si lo dice es que habrá algún fundamento. Quiero estar alejado de esto.

La historia es que, al parecer, el Sevilla le ofreció mejorar su contrato si las cosas marchaban bien. ¿Es así?

Vine de Brasil siendo un futbolista y ahora soy otro muy distinto. Creo que mejor. En mi país televisan ya muchos encuentros del Sevilla por la expectación que el equipo ha levantado y por la colonia de brasileños que hay aquí.

Dice Del Nido que para que algún club lo compre tendrá que cerrar un banco.

Son cosas del presidente. Me siento un jugador muy valorado y sé que si alguien me quiere tendrá que pagar mucho dinero. Aunque... siempre hay acuerdos.

Soy de los que piensa que es muy complicado que equipos como el Sevilla y el Betis puedan aguantar durante mucho tiempo a grandes estrellas como es su caso o el de Joaquín en el Betis. ¿Es de la misma opinión?

Cuando un grande persigue un año tras otro a un jugador, llega el momento en el que la oferta puede ser irrechazable. El presidente es el que debe decidir. Creo que sólo hay que vender si el equipo tiene un recambio interesante, para que deportivamente no se vea afectado.

¿Ocurrió con Reyes?

Ya no podía aguantar más tiempo aquí. Cuando un grande viene a por uno, es complicado aguantar.

Y... ¿ve al Sevilla con la capacidad de consolidarse entre los más grandes?

Si seguimos adelante con este proyecto, tenemos muchas opciones de conseguirlo. Pero el crecimiento debe ser controlado. No nos puede ocurrir como le sucedió a la Real Sociedad. Tenemos por delante un año muy bonito con el Centenario, pero hablar de un título son palabras mayores. Ganar la Liga, para nosotros, está aún muy lejos. Otra cosa es una competición más corta como la Copa. Iremos a Pamplona a darlo todo para volver a jugar unas semifinales.

Y a todo esto... ¿cómo se le puede ganar al Barcelona?

Le diré a Ronaldinho que venga tranquilo... Tenemos que salir al máximo nivel y eliminar todos los espacios libres. No podemos dejar que toquen el balón. La clave: anticiparnos. Pero este Sevilla no se arruga con nadie. Ya ha demostrado muchas veces que es un equipo muy valiente y ambicioso. Lo más importante es creernos que podemos ganarles.

Le vi como en una nube cuando estuvo con Pelé...

Fíjate, Pelé me dijo que me seguía... Eso es de otro mundo. Cuando yo jugaba en el Sao Paulo me quiso llevar al Santos, pero eso era prácticamente imposible.

¿Se sintió aludido con aquella historia de Aragonés y Henry?

En el partido contra la droga hablé con él y me parece una persona fenomenal. Aquello que dijo no se interpretó bien.

¿Ha notado síntomas de racismo en nuestro fútbol?

Sí, lo hay. Así de claro. Uno llega a un estadio y te dicen cosas muy feas. Hay tres o cuatro que empiezan a cantar de forma ofensiva y el resto le sigue. A mí no me cabrea, pero a veces pienso los motivos por lo que lo hacen. No me molesta que me digan negro de forma cariñosa. Pero muchos te insultan con las ideas muy claras de lo que están haciendo.

Hablemos de cosas más agradables. ¿Podrá igualar su cifra de 20 goles del año pasado?

Aunque parezca otra cosa, a mí no me obsesiona marcar. Lo importante son los objetivos colectivos. Lo demás es muy bonito, pero es secundario.

Bien, bien... tiene perfectamente asimilada la filosofía de Caparrós.

El entrenador nos ha metido en la cabeza el ir partido a partido. De momento, nos ha dado buenos resultados. Pensar en grandezas con lo que nos queda por delante.

Siendo en Brasil modelo de Hugo-Boss, ¿cómo le llamaban La Bestia?

Lo de la Bestia me lo pusieron aquí. En mi tierra me llamaban 'El Tanque', por aquello de mi fortaleza física. Pero, bueno, eso de la Bestia asusta más.

¿Está preparado para tener otro verano movidito?

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Me limito a trabajar. Hoy me veo aquí, pero mañana no sé dónde estaré. ¿Sabes qué pasará contigo dentro de dos días? Pues, yo no tengo ni idea de lo que va a tocar. Esta es la vida.

(Baptista, tiritando, regresa paseando a casa. Antes, se vuelve: 'Este frío es una broma, ¿no?').

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