Se hizo grande con el Milán, pero en el Atlético fracasó
Con Italia fue finalista en EEUU 94

Arrigo Sacchi es un hombre de fútbol que estuvo sentado en los banquillos 28 años (desde 1973 hasta 2001). Comenzó entrenando al modesto Fusignano y luego tres años al humilde Cesena. Rimini y Fiorentina fueron los trampolines (1982-1985) que permitieron que fichara por el Parma, con el que se enfrentó al Milán en una eliminatoria de Copa. Dicen que en este partido (1987) fue donde Silvio Berlusconi se enamoró de él.
Desde ese año hasta 1991 dirigió al gran Milán de Gullit, Van Basten, Donadoni o Rijkaard, donde revolucionó el mundo del fútbol con su juego ofensivo unido a un sistema defensivo basado en el fuera de juego y un achique demoledor. Es impresionante hacer recuento de sus títulos como entrenador rossonero en esas temporada: dos Copas de Europa, dos Intercontinentales, dos Supercopas de Europa...
En 1991 dejó el Milán y se puso al frente de la selección italiana, ya eliminada para la Eurocopa de Suecia de 1992. Su primer cometido al frente del combinado italiano fue clasificarlo para el Mundial de EEUU'94, objetivo que logró con sufrimiento. Una vez allí llegó a la final (la perdió por penaltis ante Brasil) con mal juego, pero con buena suerte y un gran Roberto Baggio, que salvó la cabeza a Sacchi en varias ocasiones. Clasificó de nuevo a Italia para la Eurocopa del 96 pero el desastre se produjo con la eliminación de los italianos en la primera fase.
Dejó la selección y en diciembre de 1996 fichó de nuevo por el Milán. Cayó eliminado de la Champions y quedó undécimo en la Liga, lo que provocó su despedida. Se tomó un año sabático y en 1998 fichó por el Atlético de Madrid. Dirigió cinco meses al equipo rojiblanco y dimitió alegando "cansancio mental" (dejó al Atlético noveno en Liga, con un balance de 9 victorias, 5 empates y 8 derrotas, y clasificado para cuartos en la UEFA y la Copa del Rey). Su último escalón hasta la fecha es el Parma (primero como entrenador y luego como consejero técnico) y su futuro es el Madrid.
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Fichó a Serena, Torrisi, Njegus...
Arrigo Sacchi es un hombre de ideas claras en el fútbol y cuando dirigió al Atlético de Madrid pidió una serie de fichajes a Jesús Gil. Sus peticiones (satisfechas por el presidente) supusieron un gasto de 4.850 millones de las antiguas pesetas (en total, el Atlético se gastó aquel año 9.300 millones) que se invirtieron en los siguientes fichajes: Njegus, Torrisi, Serena, Jugovic y Venturín (este último se incorporó en el mercado de diciembre).



