Primera | Barcelona-Real Madrid

El Madrid se ha hecho fuerte en el Camp Nou

Durante muchos años las visitas del Real Madrid al Camp Nou se convertían en un calvario, traducido habitualmente en derrotas y decepciones. Pero, desde la llegada de Figo, el panorama ha cambiado radicalmente y ya son cuatro los clásicos consecutivos en los que el Barça no canta victoria.

<b>DIANA HUMANA. </b>Figo soportó todo tipo de lanzamientos en la noche de la infamia.

Barça 1 - Real Madrid 1: Un infortunio de César evitó el triunfo

El Madrid acudía al Camp Nou con la herida abierta y sangrante tras su derrota ante el Depor en la final del Centenariazo. Sólo habían pasado diez días desde la noche más triste de la era Florentino. Quizás por ello Del Bosque rearmó su equipo sin un solo delantero centro (Guti jugó de 9 y Raúl de enlace), apuesta táctica que casi acaba con la maldición de 19 años sin ganar en el Camp Nou, que se remontaba a 1983. Y fue Zidane, cómo no, el que alimentó las hostilidades. Un desafortunado rechace del italiano Coco dentro del área habilitó al galáctico francés para batir a Bonano y poner el 0-1 que parecía reanimar al enfermo. De hecho, el Madrid jugó minutos de mucha calidad y el Barça se vio obligado a depender de las intentonas de Kluivert y Saviola, dado que Rivaldo estuvo negado.

Cantó César.

Pero en el fútbol el azar también puntúa y el Barça se encontró con un inmerecido empate gracias a un gol afortunado de Xavi. El joven internacional catalán remató desde la media luna, el balón botó de forma extraña delante de César y éste reaccionó a destiempo. Gol tonto que dio alas a un Barcelona que no sembró para tanta cosecha. Pero el Real Madrid supo aguantar el arreón final del anfitrión y se aseguró un punto que le supo a gloria.

Barça 0 - Real Madrid 2: Estocada del Madrid en la Champions

El fútbol es un estado de ánimo y eso quedó claro en la ida de las semifinales de la Champions, disputadas en el Camp Nou el 23 de abril de 2002. El Barça salió en la primera media hora con sangre en el ojo y sólo un gran César y los postes evitaron que se adelantasen en el marcador. Motta, Luis Enrique y Overmars dieron trabajo extra a Helguera y Fernando Hierro, que estuvieron magistrales. El Real Madrid jugó a especular, consciente de que los 90 minutos que restaban en el Bernabéu serían molto longos. Sólo hubo un par de escaramuzas de Raúl en el área azulgrana, pero en general el 0-0 al descanso se veía como un triunfo para los reyes de la Copa de Europa.

O Rei Zidane.

Pero tras el descanso las megaestrellas de Florentino empezaron a carburar. Sobre todo Zidane, que estuvo soberbio en la ejecución del gol que abrió el marcador. Un pase en profundidad de Raúl habilitó al marsellés y éste definió ante Bonano con una vaselina magistral. Golazo. El arquero argentino debió acabar ese año teniendo pesadillas con Zizou. El Barça se hundió después de tanto esfuerzo baldío y McManaman, uno de los héroes de la Octava, se aprovechó del desmoronamiento rival para poner la puntilla en el descuento. 0-2 y a casa.

Barça 0 - Real Madrid 0: La noche del cochinillo mató el fútbol

Figo fue de nuevo, muy a su pesar, el protagonista del Barça-Madrid. El partido disputado el 23 de noviembre de 2002 pasará a la posteridad porque se convirtió en un homenaje a la irracionalidad ambiental, a lo que nunca debería volver a ocurrir en un estadio de fútbol. En una noche marcada por la contundencia de las defensas de los dos equipos, el acaloramiento de los dos fondos del Camp Nou (donde se ubicaban los hinchas más radicales protegidos especialmente en la era Gaspart) impidió que el fútbol del clásico pudiera desarrollarse con normalidad. Mediada la segunda parte, el lanzamiento de objetos contra Figo fue de tal calibre que Medina Cantalejo se vio obligado a suspender el partido durante casi veinte minutos.

Figo, paciente.

Figo aguantó una auténtica lluvia de proyectiles en cada una de sus apariciones por los saques de esquina. Cada vez que iba a tirar un córner le cayeron objetos de todo tipo... ¡incluida la cabeza de un cochinillo! El singular suceso, desvelado por AS con una fotografía que dio la vuelta al mundo, sirvió para dejar claro que esa noche el fútbol había perdido la batalla. No hubo goles, el sonrojo se apoderó de todos y dos años después el Barça sigue sin cumplir los dos partidos con los que fue sancionado.

Barça 1 - Real Madrid 2: Victoria: fin a la maldición tras 20 años

Desde que el 21 de octubre de 1983 el Madrid de los Stielike, Juanito y Santillana consiguiese derrotar al Barcelona en el Camp Nou (1-2) habían transcurrido veinte años sin un solo triunfo de los madridistas en el feudo de su enemigo por antonomasia. Tuvieron que ser los dos brasileños de sonrisa perenne, Roberto Carlos y Ronaldo, los que dibujasen la victoria que supuso el fin de la maldición en una noche en la que se vio la peor versión del Barça de Rijkaard. Casillas fue de nuevo el héroe madridista con una actuación estelar, sobre todo con tres paradas prodigiosas tras sendos lanzamientos de Xavi, Luis García y Overmars.

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Queiroz, feliz.

Antes del descanso un zurdazo afortunado de Roberto Carlos (rebotó en Reiziger y despistó a Víctor Valdés) sirvió para abrir la brecha azulgrana. La hemorragia fue definitiva cuando Ronaldo aprovechó un servicio de su compatriota para firmar el 0-2 para disfrute del Madrid de Queiroz, que por entonces (6-12-2003) vivía sus días de vino y rosas. El Barcelona tuvo una estéril reacción final con un engañoso gol del silbado Kluivert. El Madrid se acomodó y no pasó más apuros. Este triunfo acabó para siempre con los reportajes sobre una maldición que difícilmente tendrá más capítulos.

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