El partido, aplazado por la lluvia, se jugará el 14 de abril
El Betis estaba dispuesto a jugar el partido, pese al mal estado del terreno de juego.

El miércoles 14 de abril es la fecha que ha consensuado el Real Betis y el Barcelona para la disputa del partido de la trigésimo jornada de Liga en Primera, aplazado por el mal estado del terreno del estadio Manuel Ruiz de Lopera debido a la acumulación del agua de lluvia.
En principio, Juan Luis Aguado, portavoz del club bético, anunció a los periodistas que la fecha no estaba decidida y que sería la próxima semana cuando se intentaría llegar a un acuerdo, aunque posteriormente dirigentes de ambos club han consensuado la del 14 de abril.
El Betis no era partidario de jugar el Miércoles Santo y el Barcelona no ha puesto inconvenientes para que se dispute el siguiente, ya que ambos equipos tienen fechas libres al ser la Liga la única competición en la que participan actualmente, informaron a los periodistas fuentes del club catalán.
Quería jugar
El conjunto sevillano quería jugar el partido pese al mal estado del terreno de juego, el Barcelona no y el colegiado valenciano Vicente Lizondo Cortés fue el que decidió que no se disputara.
Aguado explicó que el Betis deseaba jugar el partido al recordar que esta temporada ante el Deportivo de La Coruña se disputó uno con un terreno en similares condiciones. También el Betis abogaba por la disputa para evitar el trastorno de los aficionados que, en buen número, se han desplazado a Sevilla para presenciarlo en directo.
El portavoz del club verdiblanco dijo que el Barcelona, por su parte, era el que no quería disputarlo y que, al no existir consenso, que fue lo que primero solicitó Lizondo Cortés, el árbitro volvió a inspeccionar el terreno, a las 19:20 horas, veinte minutos después de la hora fijada, y reglamentariamente dictaminó su aplazamiento, al ser el único que tiene autoridad para ello.
Noticias relacionadas
No hubo presión
El dirigente aclaró que, a su entender, no ha existido presión por parte de ninguno de los dos clubes en la toma de la decisión arbitral e insistió en que ha sido el colegiado el que ha considerado que no se podía jugar.



