FENÓMENOS EXTRAÑOS

¿La alergia se cura?

Las reacciones inmunológicas aumentan con la llegada de la primavera. Ocho millones de españoles padecen durante esta estación

Hay 16 millones de personas con alergia en España, de las cuales la mitad lo son a pólenes, una cifra que crece año tras año desde hace tres décadas. "El alérgico nace, en parte, porque hay un componente genético, pero fundamentalmente se hace", sostiene Antonio Sastre, presidente de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). "No se es alérgico de nacimiento", aclara el inmunólogo José Luis Subiza, del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, ya que para serlo hay que exponerse previamente a los pólenes frente a los que el organismo reacciona produciendo un tipo de anticuerpos (IgE). Sin embargo, "los factores ambientales a los que está expuesta la madre durante el embarazo pueden condicionar la predisposición a desarrollar alergia en edades tempranas", añade Oscar Palomares, del departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Complutense de Madrid.

Factores ambientales para hacerse alérgico los hay de sobra, desde la contaminación hasta la controvertida teoría de la higiene, que apunta a las vacunas, al consumo de antibióticos y a una alimentación esterilizada como causas que impiden la exposición a gérmenes en los primeros meses de vida y, por tanto, el desarrollo de inmunidad. "La falta de estimulación del sistema inmunológico provoca una situación de debilidad para combatir las enfermedades", insiste el alergólogo Javier Subiza, director de la Clínica Subiza de Madrid. La aportación del cambio climático tampoco se puede ignorar en el puzle del aumento de alérgicos porque las estaciones de ciertos pólenes se prolongan más.

La solución pasa por controlar los síntomas con antihistamínicos y la vacuna para modificar la evolución de la alteración. El aumento del número de pacientes alérgicos se refleja en la venta de estos fármacos que, durante el año pasado fue de casi 20 millones de envases (un 2,8% más que el año anterior) que supusieron un importe de 123 millones de euros, según los datos de la consultora IMS Health.

Si hay una cuestión en la que existe unanimidad total entre los alergólogos es sobre las vacunas. Estas (ganan fuerza las sublinguales y subcutáneas) se presentan como el único tratamiento para controlar la alergia, aunque requiere constancia para ver los resultados. Subiza explica que "el paciente mejora un 30% durante el primer año, para llegar al 60% el segundo, y entre el 70% y el 80% el tercer año". La vacuna se debe poner una vez al mes durante un mínimo de tres años y un máximo de cinco. Pero la alegría de verse libre puede no durar mucho porque, como advierte el presidente de la SEAIC, "cuando desaparece la alergia a un polen puede surgir la sensibilización a otro".

Entonces, ¿la alergia se cura? "La vacuna puede funcionar durante muchos años, pero el alérgico lo será toda la vida", opina Sastre. Más optimista es Subiza: "Se puede llegar a curar con vacunas"; aunque Palomares opina que "es necesario diseñar nuevas vacunas que mejoren la eficacia, la seguridad, y que reduzcan el tiempo necesario para adquirir tolerancia".