Los selfies convierten paisajes increíbles en trampas mortales
Varios accidentes en lugares icónicos como Yosemite, Trolltunga o Machu Picchu confirman que la obsesión por la foto perfecta multiplica el riesgo en entornos naturales extremos.


Los paisajes más espectaculares del planeta se han convertido, en los últimos años, en escenarios de accidentes mortales vinculados a la toma de selfies. Acantilados, cascadas, senderos expuestos y miradores sin protección concentran un número creciente de tragedias protagonizadas, en su mayoría, por jóvenes y adultos que buscan una imagen impactante para redes sociales.
Desde 2008, al menos 379 personas han fallecido mientras intentaban hacerse una fotografía en situaciones de riesgo, una cifra que multiplica por más de cuatro las muertes registradas por ataques de tiburón en el mismo periodo. Así lo reflejan diferentes investigaciones académicas y recopilaciones de datos publicadas en revistas científicas especializadas, que subrayan un patrón común: pérdida de atención, exceso de confianza e invasión de zonas restringidas.
Los países con más casos documentados son India, Estados Unidos y Rusia, aunque la problemática es global. Lugares icónicos del turismo de aventura aparecen de forma recurrente en los registros. En Taft Point, dentro del Parque Nacional de Yosemite, una pareja de blogueros cayó al vacío en 2018 mientras preparaba una cámara junto al borde de un mirador sin vallas. En Trolltunga (Noruega), una estudiante australiana perdió la vida en 2015 tras resbalar cuando se disponía a posar sobre la famosa lengua de roca.
Situaciones similares se han producido en Machu Picchu, donde varios visitantes han ignorado las barreras de seguridad para lograr una foto cerca de un precipicio, o en el Angels Landing de Zion, uno de los senderos más expuestos de Estados Unidos, con un historial constante de caídas mortales. En Asia, el Plank Walk del monte Hua Shan (China) se ha convertido en un símbolo del turismo extremo, pese a la falta de datos oficiales sobre víctimas.
Noticias relacionadas
Expertos en seguridad en montaña coinciden en que ninguna imagen justifica asumir riesgos innecesarios. “La naturaleza no es un decorado; es un entorno cambiante que no perdona errores”, advierten guías locales consultados. El mensaje es claro: ningún ‘like’ vale una vida.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos, síguenos en el Instagram de AS Acción y suscríbete gratis a nuestra newsletter, a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí


Rellene su nombre y apellidos para comentar