Bike

Un estudio compara el esfuerzo del ciclista con una bici de montaña normal y una eléctrica

Una investigación en rutas reales analiza la frecuencia cardíaca y la potencia al usar una e-bike frente a una MTB convencional y concluye que la asistencia y la pendiente marcan la diferencia.

E-Bike por Grandvalira
Eric Rossell Vela
Marc Fontrodona
Responsable editorial AS Acción
Nació en Barcelona en 1989. Se licenció en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona. Es el responsable editorial de AS Acción, el vertical de action sports del diario AS creado en 2016. Especialista y practicante de muchas de estas disciplinas, lleva contando historias de action sports desde hace más de una década.
Actualizado a

El debate sobre si una bicicleta de montaña eléctrica exige lo mismo que una convencional acaba de sumar nuevos datos. Un estudio publicado en la revista científica Retos ha analizado en condiciones reales cómo varía la respuesta fisiológica al alternar una MTB tradicional con una e-MTB, poniendo el foco en la frecuencia cardíaca, la potencia desarrollada y la percepción del esfuerzo.

La investigación, liderada por el profesor Juan Carlos Redondo Castán, de la Universidad de León, junto a expertos de la Universidad de Valladolid y la Universidad Europea Miguel de Cervantes, se desarrolló durante 16 semanas en rutas de montaña, fuera del laboratorio. Un ciclista recreativo alternó ambos tipos de bicicleta, utilizando distintos modos de asistencia en la eléctrica.

La principal conclusión es clara: no todo depende del motor, sino de cómo se utilice. En modos moderados, especialmente el modo eco —que aporta alrededor de un 60% de ayuda al pedaleo—, el ciclista alcanzó intensidades de ejercicio de moderadas a vigorosas, en línea con las recomendaciones internacionales de actividad física para adultos. En estos escenarios, la frecuencia cardíaca y la potencia registrada fueron comparables a las obtenidas con una MTB convencional.

“La pendiente juega un papel clave, y la asistencia no elimina necesariamente el esfuerzo cuando el terreno se complica”, señalan los investigadores. En subidas pronunciadas, incluso con ayuda eléctrica, el esfuerzo se acercó al umbral funcional, indicador habitual de trabajo cardiovascular intenso.

En cambio, los modos de asistencia más altos redujeron de forma significativa la carga fisiológica. Al mantener la velocidad con mayor apoyo del motor, descendieron tanto la frecuencia cardíaca como la potencia generada, disminuyendo el estímulo físico.

Noticias relacionadas

El estudio, de carácter exploratorio y centrado en un solo caso, no permite generalizaciones amplias, pero aporta evidencias relevantes en un contexto de auge de las e-bikes. Los autores subrayan que la bicicleta eléctrica no sustituye automáticamente el entrenamiento tradicional, aunque puede ser una herramienta útil para mantener una actividad saludable, especialmente en personas con menor condición física o en procesos de recuperación.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos, síguenos en el Instagram de AS Acción y suscríbete gratis a nuestra newsletter, a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Bike