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Wall of Skulls: así son los locales del Muro de Calaveras

Un pequeño documental sobre Teahupoo (Tahití) muestra algunas de las historias que se esconden tras una de las olas más bestias del mundo del surf.

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Wall of Skulls: así son los locales del Muro de Calaveras
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Organizado por pequeños capítulos, Wall of Skulls cuenta con la participación de surfistas locales de Tahití que exponen su visión sobre el surf y Teahupoo. Historias que van más allá de las imágenes que salen a la luz cada vez que una gran marejada azota la Polinesia Francesa y los mejores surfistas del mundo viajan hasta allí para conquistar uno de los tubos más potentes del planeta.

En el primer capítulo se suelta una de las frases del clip, que se repite también al final: “Para ser tahitiano tienes que ser más que un surfista, tienes que ser healer, niño y hermano”. Porque según ellos “este sitio lo es todo: u na casa, un santuario, un punto de reunión”. Y allí donde “algunos ven la ola, yo veo historias, años de entreno, gloria, familia”. Así, da paso a esas historias.

La primera es de Moko Arakino, que lleva más de 20 años surfeando en Teahupoo y habla sobre el karma y el Mana, vitales para surfear allí. Y advierte de que en Teahupoo, cuando fallas, “tienes que rezar para sobrevivir”.

En el segundo, Lorenzo Avvenenti (pro surfer nacido y criado en Tahití) explica la conexión que hay con el océano cuando naces en este archipiélago. Asegura que “si no, la vida sería aburrida, pero aquí tenemos uno de los mares más bonitos y ricos del mundo, así que lo aprovechamos para surfear, pescar, ir en canoa…”.

Luego es el turno de Moorea Tikanui Smith, pro surfer de olas grandes, explicando que siempre ha crecido con una tabla bajo el brazo. Y que en su día a día hay dos opciones: foiling o pesca si el viento está mal o no hay olas. Y si no, surfear.

Estos dos últimos personajes profundizan en su relación de “hermanos” en el siguiente capítlo. Antes de que Tereva David, veterano del Teahupoo y Surf Coach, explique cómo enseña a las nuevas generaciones a surfear en el muro de calaveras: “Es la ola más bestia del mundo y no van nunca porque está lejos o porque los padres no quieren, pero yo estoy aquí para ayudarles a surfear esa ola, a enseñar su potencial, a empezar su carrera, a coger el mejor tubo de su vida”.