Liga Femenina Endesa

Ouviña: “Ni soy ni seré la misma pero aún puedo ayudar”

La jugadora del Valencia Basket se apartó del baloncesto para ser madre en en el verano de 2024. Hace unas semanas ha vuelto a jugar.

Cristina Ouviña, en la pista de entrenamiento del Roig Arena.
David González
Julián Burgos
Llegó a la redacción de AS en Valencia en 2013. Antes fue delegado en AS en Alicante desde 2005. Sigue el día a día del Valencia y escribe las crónicas del Villarreal y Valencia Basket. Ha sido cronista de cuatro equipos valencianos en Primera. Ha cubierto Champions, Europa League, Supercopa de Europa, Euroliga, Eurobasket, Copa Davis…
Actualizado a

Cristina Ouviña (Zaragoza, 1990) es una de las pocas deportistas que ha aparcado su carrera para ser madre. Su palmarés es enorme: dos Eurobaskets, un bronce en un Mundial, varias ligas en España, Francia y Polonia, una Copa de la Reina, una Eurocup… Afrontó el proceso en agosto de 2024 y ha vuelto hace unas semanas a jugar pese a sufrir algunos contratiempos como una lesión en el túnel carpiano debido al embarazo. Ahora, además de volver a ser deportista profesional lo debe compatibilizar con todos los quehaceres de la crianza junto a su pareja Julen Olaizola, también jugador de baloncesto que se retiró el pasado mes de octubre. Cristina quiere dar visibilidad a su nueva situación.

-Lo primero. ¿Cómo estáis?

-Pues bien, bueno, hemos pasado las primeras Navidades con el niño. Osea, bien, estamos bien, la verdad. Ya creo que medio controlado.

-Vamos a empezar por el principio de todo este proceso que iniciasteis: el proceso de la toma de decisión. ¿Cuándo decides, supongo que con tu pareja, tener un hijo, siendo una deportista de élite?

-Bueno, yo me hacía controles porque es verdad que yo creo que eso tiene que mejorar en esta sociedad. En mi caso era: ‘Bueno, cuando termine mi carrera deportiva, ya seré madre’, ¿no? . Y es verdad que hay un tema importante y es que la oxidación celular en deportistas es más baja. Y al hacerme pruebas, dos años antes de quedarme embarazada, me salió que yo tenía... todo lo que se puede tener bajo, yo lo tenía bajo. Bueno, pues eso, como que me iba a costar. Y ahí despertó en mí un sentimiento de que te crees superhéroe e igual luego cuando quieres no puedes, ¿sabes? Entonces ahí llegó un punto en el que, bueno, pues tampoco lo piensas, como todo el mundo decía que me iba a costar y tal, yo lo que hice fue congelar mis óvulos. Y ya dejarlos ahí congeladitos para cuando dejase el baloncesto.

-Pero...

-Pues mira, por el destino o por las cosas de la vida, pues eso no pasó. Iba a ser casi imposible de forma natural... Pues sí que fue posible. Pero bueno, al final yo creo que los deportistas tenemos como un sentimiento superfuerte de disciplina, de que con el equipo tienes mucha responsabilidad y al principio, en vez de alegrarme fue como de ‘¡Hostia, qué putada! ¿Ahora qué?’ Pues eso, pensando en el equipo, porque al final era hacerles una putada. Pero bueno, una vez se comunica, por suerte o por desgracia, era septiembre, que parece que tienes todavía margen de fichar. Todavía no has empezado al 100% la temporada. Y yo ya ahí me relajo y disfruto de mi embarazo. Y realmente es algo chulo y hay que disfrutarlo.

-¿Cómo asimilásteis la noticia?

-Yo al principio fue como un shock, porque obviamente no lo esperaba. Pues eso, el asumir dentro de tu cabeza y decir: ‘Ostras, que esto es real’. Entonces me costó unos días asumir lo que estaba pasando, porque al final, hay otras cosas que son obvias. Tú te tuerces el tobillo y te lesionas y ves que te has torcido el tobillo. Osea, vas coja, se te inflama, pero claro, estás embarazada y tú sigues estando normal. Para mí eso me costó como asumir la noticia y yo tardé una semana o así en comunicárselo al club. No fue inmediato. Pero yo creo que era porque, de verdad, me costaba mucho asumir la situación.

-¿Y el club cómo se lo tomó?

-Yo creo que hay como una parte humana que te alegras por la persona. Y más en mi caso que era algo que quería. Yo quería ser madre. Obviamente, igual no esperaba que fuese en ese momento, pero era un sentimiento que yo quería y al final se alegran por mí. Lo único que les di más dolores de cabeza porque en ese momento tienen que ponerse a buscar una sustituta. Pero bueno, se lo tomaron bien y adelante.

-Tú das la noticia, evidentemente pasas a un segundo plano y te alejas un poco de la vida deportiva y pública ¿Sigues el equipo o el embarazo te hace un poco desconectar?

-No, no, yo estuve en Valencia hasta la Final Six de Zaragoza. Yo estuve realmente en Valencia y entrenándome lo que podía y adaptada a mi estado físico, pero yo intentaba estar en el día a día. Obviamente, no es lo mismo ni parecido. Pero bueno, dentro de lo que podía, yo intentaba estar ahí en el día a día.

Ouviña: “Ni soy ni seré la misma pero aún puedo ayudar”
Cristina Ouviña, con sus compañeras.Valencia Basket

-25 semanas después del parto tienes que volver como cualquier madre, como cualquier persona que tiene un contrato pero claro, tú no vuelves a cualquier trabajo, tú tienes que volver a ser una jugadora de baloncesto profesional. Y encima con complicaciones físicas...

-Pues mira, sinceramente, yo tuve un postparto bueno, entre comillas. El cambio de vida brutal, la letra pequeña que parece que sabes pero no sabes o ese tipo de cosas, pero yo sufro de túnel carpiano. Yo no sabía lo que era eso. Pero tres semanas antes de dar a luz empiezo con hormigueos en las manos, que se me duermen. Sumado a que yo engordo 26 kilos en el embarazo. Que se dicen pronto, pero son kilos. Entonces, pues eso, empiezo tres semanas antes de dar a luz y ese hormigueo que se me intensifica... y cuando doy a luz que en principio la intensidad de esos síntomas tendrían que disminuir por la pérdida de líquidos, me va a más. Me va a más y llega un momento que se me duermen las manos, me hacen pruebas y me sale que tengo túnel carpiano grado tres y grado cuatro. Grado cuatro en la mano derecha. Entonces, ahí me dicen que me tienen que operar. Yo se lo comunico al club y claro, al principio yo no sabía cómo. Yo no tenía ni idea de que este tipo de cosas pasaban. Debe ser bastante normal y habitual, pero yo no tenía ni idea. Bueno, la cuestión. Que yo lo comunico al club y ellos me dan la opción de operarme en Valencia. Para mí no era una opción Valencia. Para mí, teniendo un niño recién nacido, no me podía operar porque significaba que no podía cargarlo en brazos, no podía estar con él en el día a día y entonces me ofrecen un plan B, que es: ‘Te vienes a Valencia y hacemos un tema un poco más conservador, con trabajo con fisios, con trabajo con diferentes máquinas...’. Entonces, yo llego a Valencia y coincide que es casi el momento de antes de pretemporada del equipo. Y ya decido empezar mi recuperación. Y es así como empiezo. ¿Es mi postparto soñado? Pues seguramente no. ¿Es lo mejor para mí? Sí. ¿Es lo mejor para mi vuelta a las canchas? Sí. Entonces, yo decido qué es lo mejor y de ahí el volver a Valencia.

-Y al final no te operas...

-No, porque era unilateral. Pues debo de tener tendencia a tener eso. No sé, al final juego con las manos, entiendo que habrá un desgaste en los ligamentos o del túnel o lo que sea y soy propensa a ello. Pero no, no me opero.

-Y con el bebé, todo lo que supone tu recuperación en sí del parto, luego esto del túnel carpiano. ¿Cómo te apañas con todo esto?

-Yo al principio vivía en el día a día. Problema, solución, problema, solución... Sí, nos hemos apañado. Es verdad que, obviamente, si le preguntas a mi pareja, él lo estará llevando peor porque es el que más tiempo pasa con el peque. Pero bueno, dentro de la situación, yo creo que lo estamos llevando bien. Sí que notamos que en Valencia no teníamos ayuda. Porque ninguno de los dos somos de Valencia. Desconocemos totalmente este mundo. Porque es verdad que el mundo de los peques es un mundo nuevo. Pero poco a poco aprendiendo, adaptándonos y llevando lo mejor posible la situación.

Ouviña: “Ni soy ni seré la misma pero aún puedo ayudar”
Cristina Ouviña, en el partido ante Casademont Zaragoza, en esta temporada.Valencia Basket

-Y llega el momento de volver a entrenar. ¿Cómo fue ese momento?

-Pues bien, ya te digo que ha sido bastante progresivo. Me ha gustado porque al principio las fisios de suelo pélvico están en contacto con los fisios del club y con los preparadores físicos. Entonces, ha ido todo muy de la mano. Es verdad que hay que escucharse mucho al cuerpo. Porque tú piensas que puedes hacer una cosa, pero realmente no. Y lo que hablamos, como es un tema interno, que igual por fuera te ves bien, pero por dentro no. Bueno, es eso. Yo iba día a día. Tengo que decir que he disfrutado mucho este proceso porque yo al principio me veía en el espejo y esa persona no era yo. Tenía muchos miedos, decía: ‘Yo no sé si voy a ser capaz de volver a las pistas’.

-¿Lo pensaste alguna vez?

-Sí, sí, alguna vez (ríe)... Sí, porque es duro cuando llevas tres días sin pegar ojo y tienes que ir a entrenar. Pero bueno, yo creo que todas lo sufrimos y todas superamos eso. No he visto a ninguna madre al final rendirse. Yo creo que es como un algo que llevamos dentro y que lo hacemos y ya está.

-Pero sois pocas las deportistas profesionales que en el cénit de vuestras carreras... internacional, en el Valencia Basket, jugando Euroliga... se plantean tener un hijo...

-No, claro, no somos muchas porque para empezar es cambiar tu cuerpo completamente. Porque en mi caso ahora tengo que adaptarme a mi nuevo cuerpo, aprender a gestionar mi cuerpo al ritmo de competición, a entrenar de otra manera. Te diría volver a aprender a jugar a baloncesto como tal, pero con tu nuevo físico. Entonces, pues hay mucha gente que no está dispuesta a eso. En mi caso, tuve muchas dudas por momentos y ahora puedo decir que estoy superorgullosa de mí misma porque sé que, obviamente, no soy la misma y seguramente no lo seré, pero creo que puedo aportar todavía cosas al equipo. En mayor o menor medida, pero puedo ayudar de alguna forma.

-¿Crees que tú vas a ser la que fuiste o serás una Cristina distinta, aportando otras cosas?

-Sí, voy a ser distinta, porque mi situación ahora mismo ya ha cambiado y esto es así.

-¿En qué sentido?

-Mi cuerpo ha cambiado. Mi mentalidad ahora de afrontar el día a día ha cambiado, todo ha cambiado. Entonces, obviamente voy a ser otra.

-Después de todo este proceso, Julen nace en junio y hace unas semanas vuelves a saltar a la pista, al Roig Arena. Supongo que sentirías una amalgama de sensaciones ese día tremendas...

-Pues sí, fue guay. Volví a tener como nervios sanos, osea nervios bonitos, de los que todo el mundo quiere. Qué ilusión. Fue guay. Sobre todo porque siempre tienes como una visión de que algún día llegue y después de haber tenido tantas dudas, pues ver que se ha hecho realidad, pues es muy guay. Y sobre todo eso, con el peque ahí en la grada mirando.

-Aunque él no se enteraría nada, pero ahí estuvo.

-Pero yo sí, ya se lo diré. Y por suerte, a día de hoy, tenemos la suerte de tener fotógrafos, de tener cámaras y al final tengo muchas cosas documentadas que esto ya lo voy a tener para siempre.

-Y ahora que te has metido en la dinámica de equipo, ¿cómo lo vives? Noches sin dormir, el bebé se pondrá malito como todos, tú tendrás que ir de viaje dos o tres días por ahí. ¿Cómo organizáis todo eso?

-El primer viaje que he hice fue el más largo. Fuimos a Basket Landes... Fuimos allí, jugamos y fuimos directamente a Girona. Entonces, estuvecinco o seis días sin verlo y se nota. Yo no sabía cómo era ese sentimiento. Todo el mundo te lo cuenta, pero hasta que no lo vives no eres consciente y es verdad que es un sentimiento de que te da muchísima pena. Además, lo malo es que teníamos muchas horas muertas y la gente me decía: ‘Aprovecha a hacer lo que no puedes nunca’, pero aun así, siempre lo tienes en la cabeza y te da mucha penilla.

Ouviña: “Ni soy ni seré la misma pero aún puedo ayudar”
Cristina Ouviña, con su hijo Julen, el día que volvió a las canchas, contra Spar Gran Canaria.Valencia Basket

-Y el pequeño se queda con tu pareja en Valencia...

-Por eso, me preguntas a mí qué tal, pues yo te digo que bien. Si le preguntas a mi pareja, pues igual no tan bien. Porque al final, estar 24/7 con un niño de seis meses y además mi niño que no para quieto pues es agotador.

-¿Cuál es tu objetivo personal a nivel deportivo de aquí en adelante, hasta que acabe tu carrera?

-Pues quiero ayudar ahora mismo al equipo de la forma que sea. Es obvio que estamos viviendo un momento complicado. Es verdad que en todos los momentos de la temporada, en otros años se ha vivido. Entonces, bueno, ayudar de la manera que sea. Si ahora mismo no puedo en la pista, pues fuera, como sea. Si es escuchando a las compañeras, si es poniendo el nivel más alto en los entrenos, no sé, de la forma que sea, pero ayudarlas. Y a nivel personal, quiero acabar disfrutando mucho. Es verdad que estos últimos años la ansiedad y estas cosas han hecho como que no disfrutase tanto. Y me apetece acabar en paz. Lo diría así.

-¿Y cómo llevas estar compitiendo con ‘aviones’...?

-Sí, yo soy un helicopterito pequeñito. Bueno, pequeñito tampoco. Por eso te digo, que al final tampoco quiero presionar ni nada. No, es ayudar en lo que pueda. Si dando mi 100 % ayuda, perfecto. Si no, intentaré ayudar de otra forma. Al servicio del equipo y ya está.

-¿Has pensado alguna vez: ‘Pues yo ya he vivido lo mejor de mi carrera y lo quiero dejar’?

-Claro que lo pienso. Y más ahora con el peque. Al final, la realidad es que tu cabeza, a día de hoy, está mucho más en casa que fuera. Porque es normal. Osea llega un momento que relativizas mucho lo que realmente quieres en la vida, lo que te apetece. Y bueno, yo tengo muy claro que quiero acabar lo mejor posible esta temporada y valorar cómo estoy y ver qué pasa. Pero a día de hoy es obvio. Sobre todo porque todavía no he empezado dinámica 100% con el equipo. Al final, llevo muy poco.

-¿Qué te parecería cerrar el circulo con la Final Six en Zaragoza ganando el título allí, en tu ciudad?

-Pues sí, sería algo... Lo que dices, poner un poco el broche a todos estos años, a una vida deportiva. Entonces, bueno, sería guay. Sería ya como una obligación dejarlo. No voy a poder hacer nada mejor. Pero bueno, no sé, como vivo en el día a día, no te sabría decir. Pero claro, ganar un título sea para dejarlo, o sea porque después de dar a luz ganas un título, sería algo maravilloso.

Noticias relacionadas

¡Tus opiniones importan!

Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí.

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Baloncesto

Productos recomendados