La buena noticia es Lotanna Nwogbo
El Movistar Estudiantes recibe al Grupo Alega Cantabria (12:30, ‘Movistar+ Deportes 5′) tras el varapalo frente al Fibwi Mallorca, donde solo se salvó el pívot.


El Movistar Estudiantes tiene una larga tradición en la Primera FEB de liarse sin necesidad de ayuda. Él solo decide girar sobre sí mismo hasta acabar en el suelo por el mareo sin que nadie le anime. Lo hace solo. Porque quiere y lo ve necesario. Es su don. Solo suyo y no lo comparte con nadie.
Los ejemplos durante estos cinco años en Segunda son múltiples y variados. Juaristi y Prat abrieron una puerta por la que se colaron el Almansa y el Oviedo (por partida doble) en casa. Lejos de Madrid también se tropezó en Albacete. La pasada temporada se rozó la debacle en Morón. Dejar escapar la primera plaza, el ascenso directo, antes de llegar a marzo se puede englobar igualmente aquí.
Una dura línea de acción que tuvo su siguiente capítulo el pasado domingo en Mallorca. Los colegiales cosecharon ante el Fibwi Mallorca (80-76) su cuarta derrota de la temporada. Un coscorrón que los privó de alcanzar la segunda posición tras la victoria de Ourense frente al Monbus Obradoiro.
Un mal paso en un mal día. Extraño. En el que el equipo de Toni Ten entró sin empuje (algo que ya ha ocurrido esta campaña), incapaz de igualar la energía de un rival al que solo pudo agarrar en defensa en el tercer cuarto. En los otros tres, los mallorquines estuvieron muy libres, con 24 y 23 puntos en el segundo y último periodo.
La buena noticia para el Estu es que, a pesar de estar desconocido desde el triple (7 de 20) y con solo tres puntos de Jayson Granger, tuvieron opciones casi hasta el final. Principalmente, por Lotanna Nwogbo, que realizó su mejor actuación desde que viste la camiseta estudiantil. El pívot estadounidense de nacionalidad nigeriana (32 años y 2,03 m) logró con 19 puntos su mejor anotación de la temporada. Sus 31 créditos de valoración también fueron su tope este curso.
Nwogbo se mostró intratable cuando recibió el balón en la zona. Tiró de todo su potencial, casi ilimitado e imparable para cualquier pívot de la categoría que ose emparejarse con él. Su conexión con Granger fue deliciosa: cada asistencia del uruguayo era una canasta del estadounidense.
Una habilidad cerca del aro que el Estudiantes ha explotado menos de lo esperado esta temporada y que fue uno de los grandes secretos del buen año pasado del Flexicar Fuenlabrada. Muchas veces por el propio jugador y sus problemas con las faltas. Muchas veces por la propia circulación de balón que prioriza lo exterior a lo interior.
Su aparición es una grandísima noticia para los ramireños, que vieron en Mallorca los beneficios que da contar con él. Y harían bien en no olvidarlo porque gran parte de su futuro depende de ello.
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