El Gran Canaria no encuentra la paz ni en Europa
Tras el revolcón ante Hiopos Lleida, hoy perdió su primer partido europeo del curso. Ramsey, decisivo para el Trieste en el último cuarto. Debutó Robertson.


Anda de capa caída el Gran Canaria en las últimas semanas. Resulta que sus dos últimas derrotas ligueras, ante Zaragoza y Lleida, dejaron magullado a un equipo que se quedó definitivamente sin la Copa del Rey, especialmente dolorosa esta última derrota por el cómo. Y esta noche, lejos de redimirse, sumó ante el Trieste la primera derrota europea del curso en la jornada inaugural de la fase de grupos de dieciseisavos de final de la BCL.
Derrotado varias veces y vencido casi siempre, el equipo de Jaka Lakovic acabó desgajado en el último cuarto por la pericia anotadora de Ramsey, que sepultó definitivamente sus opciones de victoria metiendo canastas para todos los públicos. Sí, la cuesta de enero para el Granca está siendo infinitamente más dura de lo previsto. Hoy no le salvó ni el debut de Kassius Robertson, totalmente perdida la apuesta de hoy por el sustituto de Angola. 9 puntos en la primera parte, solo 2 en la segunda y malos porcentajes: 2/4 de dos, 1/7 de tres. Precipitado, jugó sin haber completado ningún entrenamiento. Hasta mucho hizo.
Le costó un buen rato al Gran Canaria meterse de lleno en el partido. Ni que todavía estuviera aturdido después de ser hace un par de días el saco de golpes del Hiopos Lleida en la competición doméstica, la hueste de Jaka Lakovic parecía igualmente aturdida ante el Trieste. Así, sin aparente gran esfuerzo, el equipo italiano juntó un 2+1 de Ramsey con una canasta de Brooks para ponerse 9-15 y, lo que desde luego era mejor, alimentar la sensación de que estaba demasiado cómodo. Reaccionó a lo grande el Granca, que rápidamente empató con sendos triples de Vila y el debutante Robertson, el máximo anotador de los suyos en el primer tiempo.
Poquito a poco iban los locales tomándole el pulso a un duelo en el que se pusieron con ventaja gracias al picapedrero Pelos, 19-17, más un arranque de furia del Trieste, con el ex amarillo Israel González como entrenador, le permitió cerrar el periodo inicial mandando con cierta comodidad en el marcador tras un agónico picotazo lejano de Deangeli para el 21-26.
Aquella daga cuando el reloj del primer cuarto se ponía a cero hizo mella en el Gran Canaria, que otra vez se vino descaradamente abajo cuando vinieron mal dadas. Resulta que, contando también el inicio del segundo, el parcial para el Trieste fue de 0-9 tras enchufar consecutivamente Candussi y Toscano-Anderson desde la periferia. Aquel 21-32 anunciaba rayos y truenos sobre un Granca que ya venía empapado tras la tormenta que le destrozó el sábado con aquel sonrojante 50-58 ante Hiopos Lleida.
Tardó el equipo de Jaka Lakovic casi tres minutos en anotar al alba del segundo cuarto, y cuando lo hizo fue con un triple de Albicy. Aquella punzada del subcampeón olímpico con Francia fue el necesario conato de reacción de su equipo, que le cascó a su rival un parcial de 12-0 que empezó con esa daga del menudo base galo y se cerró con otra de Brussino y una canasta de Vila para el 33-32. Los locales habían hecho lo más difícil, volver a un partido que amenazaba con torturarles durante muchísimos minutos, y además se fueron ganando por la mínima al descanso: 39-38.
Los biorritmos descendieron sobremanera tras el descanso. Tanto fue así que, por ejemplo, casi pasaron cuatro minutos y medio hasta que el Gran Canaria, por medio de Pelos, anotó su primera canasta de este penúltimo parcial. Nada en cualquier caso de que le sacara del duelo, pues le bastaba para ir ganando por la mínima. Cierto es que en su siguiente ataque Vila cantó bingo desde el 6,75 y tuvo que ser Pelos, un fajador nato, quien pusiera a los locales 50-43, desde luego su máxima diferencia a favor del partido. En ningún momento se vino abajo la formación de González, que cerró el tercer cuarto dominando el marcador tras otro agónico triple, en este caso de Brooks, quien jugara en el Unicaja: 52-53.
Lo hambriento del marcador no le restaba ni un ápice de interés a un partido que se había puesto jugón por aquello de las continuas alternancias en el marcador y las constantes idas y venidas de los dos equipos cuando en peor momento parecían estar. Sin embargo, la igualdad pareció durar 30 minutos. Resulta que el Gran Canaria golpeó primero cuando el último cuarto amanecería, mas el Trieste reaccionó huracanado por medio de Ramsey y Brown, apilando de manera consecutiva 10 y 5 puntos, respectivamente, para lanzar al equipo italiano hasta el 60-69, más ventaja que nunca en todo el duelo.
Por más pasión que mostraran los locales por parte de determinados elementos como Samar, Pelos o Tobey, nada ni nadie impidió que la victoria se fuera empaquetada para Trieste. Poco importó que Samar contestara desde la frontera a otro flechazo de Ramsey, el mejor de los suyos, pues apenas quedaba tiempo para más. Si acaso, para confirmar que el Gran Canaria no encuentra ahora mismo la paz ni siquiera en Europa, donde abrió esta ronda de grupos con su primera derrota continental de la temporada.
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