LIGA ENDESA | 13ª JORNADA | VALENCIA 79-MOVISTAR ESTUDIANTES 63

El Valencia sopla y el Estudiantes se desmorona

El equipo taronja suma su tercera victoria seguida y se mantiene en la lucha por acceder a la Copa. Séptima derrota consecutiva de los colegiales.

Otra más y ya van siete derrotas consecutivas. El Movistar Estudiantes no levanta cabeza y desde el pasado 26 de noviembre ante el Unicaja en Málaga no conjuga el verbo ganar. Un derrumbe generalizado, con muchos padres y que costará solucionar con problemas más genéticos que esporádicos y que el Valencia no tuvo reparos en explotar en su beneficio. A medio gas, como pidiendo perdón por llevarse el encuentro, los taronjas doblegaron a su rival y sumaron su tercera victoria consecutiva en Liga Endesa.

Un triunfo que deja al equipo de Ponsarnau en plena lucha por una plaza para la Copa que está al precio del barril de Brent: del undécimo clasificado al quinto (Valencia) todos suman siete victorias. El Iberostar Tenerife, cuarto, tiene ocho. Una batalla embarrada que se gana en estos encuentros. Con estos choques ante conjuntos al límite y con capacidad de dar un susto… aunque normalmente no les alcance para certificar esa hazaña.

Al Valencia, dubitativo en los primeros compasas del duelo, le bastó con 17 minutos de Dubljevic sobre la cancha y un aplastante dominio en el rebote para hacer doblar la rodilla al Estudiantes. El pívot montenegrino no pisó mucho parqué hasta el descanso. Fue a finales del tercer cuarto y en el último periodo cuando impuso su figura. No elevó sus cifras (5 puntos y 5 rebotes para 11 de valoración) pero su presencia era enorme en defensa. Y en ataque era susto y muerte para los hombres de Dzikic. Él disponía; Loyd, Abalde y San Emeterio ejecutaban. Quino Colom hizo también un gran papel como manija: 10 tantos y 4 asistencias para 11 de los 110 créditos locales. Más del doble que los visitantes (53). Casi nada.

Esa valoración es una foto fija del duelo, al igual que el rebote. La cruz colegial este curso, el anterior y el anterior. También el anterior. Los valencianos se fueron a los 49 por 30 de los colegiales. Atraparon 17 en ataque: una fuente inagotable de segundas oportunidades (17 tantos) que destrozó los sueños estudiantiles. Los colegiales se fueron al descanso solo uno abajo (31-30) con dos de los tres triples de Dovydas Giedraitis, que en 15 minutos en pista cuajó un gran duelo. Es la gran esperanza del Estu. Un tirador sublime por el que merece la pena ir a ver al colista de la ACB.

Pero el tercer cuarto, el de siempre, la losa eterna (más que los rebotes) de los madrileños desde tiempo inmemoriales, sacó a flote las diferencias entre un equipo y otro. Entre una plantilla de Euroliga y otra hecha para salvarse. Parcial 25-14 para el 56-46 con el que se cerró ese periodo. Douglas dio algo de viva con un triple a 5:12 que estableció el 63-59. Humo: los colegiales solo anotaron 4 tantos más y los taronjas sentenciaron con 16 y una máxima de +16 (79-63). Al igual que contra el Casademont Zaragoza, el Movistar se hundió, se desconectó en cinco minutos… y eso es un gran pecado ante rivales establecidos mucho más arriba en la cadena alimenticia.