UNICAJA 64 - LOKOMOTIV 82

El Lokomotiv de Claver vapulea a un Unicaja que se derrumba

Delaney (21 puntos) encabezó el ataque ruso ante un equipo malagueño donde apenas respondió Kuzminskas (16). Cuarta derrota cajistas.

El comienzo del partido no predecía un final tal calamitoso para el Unicaja. El primer cuarto fue de tremendos vaivenes. Del 4-0 al 4-8. Del 9-10 al 16-10 y de ahí al 16-16 con el que se llegó minuto 10. Kuzminskas anotó nueve puntos y Alberto Díaz se esmeraba en una severa defensa sobre el fenómeno estadounidense Delaney que, con todo y con eso, ya sumó dos triples. Unicaja retomaba su disciplina defensiva. Pero acumulaba pérdidas y estaba flojo en el rebote ofensivo. Eso tuvo su importancia.

Con un triple de Jackson Unicaja se situó en un buen 30-23. Parcial de 14-7 (minuto 15’)- El entrenador de los rusos, Bartzokas, pidió tiempo muerto porque no veía las cosas claras. Seguramente ahí empezó la ruina de los verdes. Lo que vino a partir de ese punto de inflexión no fueron sino desazones. Llegaron dos minutos donde los ataques estaban atorados y Zubkov anotó un 2+1 tras falta de Fran Vázquez. Apareció Delaney, hasta entonces bien detenido por Alberto, con dos triples seguidos. El parcial, 2-11. Se llegó al descanso con 32-34.

El tercer tiempo arrancó con un 0-5 (32-39). Con 35-39 se pita una extraña falta en ataque a Carlos Suárez y 35-42 (minuto 24). Para compensar, técnica a Randolph que Unicaja aprovecha a medias (38-42). Lokomotiv se dispara ya para siempre con 41-51 casi sin esfuerzo y Plaza pide tiempo para detener la sangría. Es el minuto 27 y el porvenir es negro. Y más con Delaney inspirado y en racha. La distancia crece hasta los 13 puntos de frontera (47-60) con los que se llega al minuto 30.

Los rusos se van a 15 (47-62). Vienen dos triples seguidos de Jackson y Dani Díez (53-62) Aprieta el Carpena. Pero no es la noche de los malagueños, horribles en el rebote e incapaces de parar al rival desde 6,75. Acumularon nada menos que 16 triples, seis del señor Delaney. Faltan cinco minutos y 53-74. Crepúsculo y canto del cisne. Unicaja es un pelele que, de repente, deja de competir. Increíble parcial de 0-12.

El final es un suplicio. Nedovic, recién salido de un gripazo de campeonato se torna en el desacertado guía de un colectivo lastrado por las lesiones la gripe, el asma, la mala fortuna y la poca fortaleza mental. El equipo se está cayendo a trocitos. Es llamativo que el mejor jugador de los rusos, el estadounidense Delaney, disputase 33,07 minutos; la referencia de Unicaja, Kuzminskas, hizo sus 16 puntos y 19 de valoración en solo 19,34 minutos. Menos de la mitad del partido.