Lakovic decide con un triple anotado en el último segundo

Todo aquel que no fuera italiano estalló con el triplazo de Lakovic con el reloj a cero. Eslovenia había llevado el partido a su terreno durante 35 minutos y la lógica le daba como vencedor de un partido en el que Italia iba a salir muy mermado. Pero Italia siempre será Italia. En baloncesto, en fútbol y hasta en las canicas. Tienen el gen de la competitividad y ayer los Bulleri y compañía hicieron uso de él para darle la vuelta al choque con un triple de Soragna a cuatro segundos del final (68-66). Pero ahí surgió Lakovic: cruzó la pista con tres botes, se la jugó desde siete metros con dos azzurri encima y la clavó. Y el Centro de Tecnificación explotó porque aparte de que la gran mayoría eran eslovenos, el resto vieron como, igual que en el cine de acción, la justicia triunfó.



