Líbano, en plena guerra, reaparece en un Mundial
Ya estuvo en Indiannápolis y lucha por evitar el farolillo rojo

Para la selección de Líbano estar en Japón ya es un éxito, no en lo deportivo (subcampeón de Asia en Qatar) sino por la situación de guerra que ha sufrido el país en las tres últimas semanas. Su presencia, por tanto, está teñida de una especie de orgullo patrio que en una competición de tanta altura quizá le permita evitar derrotas humillantes.
En realidad, de la selección libanesa se espera bien poco, por más que esté dirigida por un entrenador estadounidense. Su lucha será evitar la última plaza del grupo, recordando que hace cuatro años acabó en el puesto 16 en Indianápolis, su mejor puesto de siempre.
Noticias relacionadas
El Khatib es la estrella libanesa, y la NBA puso sus ojos en él
Los ojeadores de la NBA en algunos casos tienen gustos exóticos, y hace tres años pregonaron su interés por el alero El Khatib, la estrella encestadora libanesa, un alero individualista con facilidad para sumar puntos. Ya tiene 27 años y sigue jugando en Líbano, y a lo mejor el Mundial le abre las puertas al mercado europeo. Detrás de él, dos nacionalizados: el senegalés Khoury y el pívot William Vogel; a éste, un siete pies de 33 años, ya se le ha pasado el arroz para jugar en Europa.



