Disimular la ausencia de un Balón de Oro es una tarea de gigante pero Zubimendi ha subido un par de escalones como futbolista. Está espectacular.

PorJuan Jiménez

Su adiós no fue el soñado, pero tampoco lo hubiera sido si hubiese prosperado aquel triste episodio del burofax.

PorJuan Jiménez

Página8