Un niño de 13 años salva a su familia tras nadar durante cuatro horas
Un cambio de viento y oleaje en una jornada tranquila de kayak se tornó en la aventura de su vida esperando ayuda en alta mar de noche.
Lo que iban a ser unas vacaciones tranquilas tornaron en heroicidad. Así lo fue para Austin Appelbe, su madre, Joanne, y sus hermanos, Beau y Grace, que estaban de vacaciones en Quindalup, a 193 kilómetros al sur de Perth. Y es que unas rachas de viento hicieron que los kayak en los que estaban se alejaran de la costa varias millas. La madre, consciente de la situación de peligro en la que se encontraba la familia, sus tres hijos son menores de 12 años, tuvo que actuar rápido.
“Una de las decisiones más difíciles que he tenido que tomar fue decirle a Austin: ‘Intenta llegar a la costa a buscar ayuda’, porque la situación se estaba agravando rápidamente”. Austin partió en un kayak, pero como la embarcación empezó a hacer agua en un mar cada vez más agitado, decidió nadar las dos millas y media (3.2 km) hasta la costa para pedir ayuda.
Según ha contado a la cadena nacional australiana, ABC, Austin describió cómo “luchaba contra un mar agitado” mientras intentaba nadar con un chaleco salvavidas puesto. Después de dos horas, se quitó la chaqueta para nadar con más facilidad. “Creí ver algo en el agua y me asusté mucho, pensando que iba a sobrevivir”.
Siguió nadando sin parar, pensando sólo en llegar a la costa como fuera para ayudar a su familia. Admitió que se desmayó inmediatamente después de llegar a tierra debido al agotamiento. Mientras llegaba la ayuda buscando a sus dos hermanos y su madre, ésta ha confesado que estuvieron tranquilos, hasta que empezó a anochecer. “Nos mantuvimos positivos, cantamos y bromeamos, y lo tomamos como un juego hasta que el sol empezó a ponerse. Fue entonces cuando las olas se hicieron realmente grandes”.
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La información detallada que Austin proporcionó después de recuperar la conciencia fue clave para el éxito de la operación de rescate. El Grupo de Rescate Marítimo Voluntario Naturaliste elogió la resistencia del niño al describir con precisión los colores del kayak y la tabla de remo. “En una hora encontramos el kayak”, dijo el comandante del grupo de rescate, Paul Bresland. Alrededor de las 8:30 p.m. hora local, un helicóptero de rescate finalmente encontró a Joanne y sus dos hijos aferrados a una tabla de remo a 14 kilómetros de la costa de Quindalup.
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