Sociedad

Un jubilado de 108 años señala el “mal negocio” del Estado con su pensión: “Más años que estoy jubilado que los que pasé trabajando”

El centenario siente que vivir tanto “no es un mérito” pero recomienda disfrutar la vida “con humor y con música”.

Un jubilado de 108 años señala el “mal negocio” del Estado con su pensión: “Más años que estoy jubilado que los que pasé trabajando”
Actualizado a

Pere Quintana, natural de Barcelona y a punto de cumplir los 109 años en enero, no se muestra impresionado por su récord de longevidad. En una entrevista reciente, afirma que ha pasado “muchos más años jubilado que los que pasé trabajando” y concluye, con tono irónico, que “no soy un buen negocio para el Estado”.

Según contaba a La Vanguardia, Quintana ejerció como farmacéutico durante 37 años antes de retirarse. Ahora, con más de siete décadas de jubilación, reflexiona sobre el sistema de pensiones y el coste que personas de su edad implican para las arcas públicas. “La Seguridad Social no se sostendría si todos duraran tanto como yo”, llegó a afirmar.

Desde su vivienda en Barcelona, el centenario se mostraba tranquilo, lúcido y con buen humor. Reconoce que su vida ha sido sencilla pero plena: cinco minutos de reflexión, paseos diarios, música (una pasión de toda la vida) y el cuidado de su entorno. “La moderación y el humor son la mejor receta”, comenta.

“No hay una fórmula secreta ni mágica para llegar a esta edad”

La música ha sido su compañera inseparable desde que era niño. Aprendió a tocar el violín en su juventud y aún conserva el instrumento, aunque ya no lo ejecuta con la destreza de antes. “El violín fue mi manera de desconectar del trabajo y de los problemas. Todavía lo tengo en casa; a veces lo miro y me recuerda quién fui”, confiesa.

Su historia también está marcada por el amor y la resiliencia. Su esposa sufrió un ictus cuando ambos rondaban los 80 años, y él la cuidó durante más de dos décadas. “Fueron años difíciles, pero también los más importantes. Cuidar a quien amas es una forma de agradecer la vida”, recuerda con emoción.

Padre de cuatro hijos, abuelo de ocho nietos y bisabuelo de cinco, Quintana asegura que su familia es su mejor medicina. “Ellos me dan motivos para seguir. Cada visita, cada conversación, me rejuvenece”, dice.

Noticias relacionadas

Al preguntarle por el secreto de su longevidad, respondió sin dudar: “Aceptar lo que viene con buen humor. No sirve de nada enfadarse con la vida; hay que vivirla mientras te deje”. A sus 108 años, Pere Quintana se ha convertido en testigo de un siglo de historia y en un ejemplo de vitalidad, templanza y gratitud.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Sociedad

Productos recomendados